Mucho se viene hablando de nacionalismo en nuestros días.
Esto es interesante, más nunca loable.
Lo que vociferan los autoproclamados nacionalistas es que a
ellos se les caen las babas por su queridita nación, a
la que siempre ultrajan los malignos extranjeros. Si las cosas
fuesen así de sencillas, no habría problemas. La
situación se agrava cuando la predica de estos obnubilados
sujetos coloca como panacea de solución a nuestros problemas
cotidianos la necesidad de la guerra para recuperar territorios
perdidos o por mayor espacio vital. Así las cosas, tenemos
que estos descerebrados soldaditos de plomo, por sus ansias de
poder y supuesta gloria, usan siempre a los proletarios como carne
de cañón.¡Pues si tanto quieren a su nación,
que luchen directamente ellos mismos, sin respaldo del pueblo
trabajador!
El Perú ha conocido hasta la fecha dos nacionalismos:
-El nacionalismo del Rasputín de la política peruana,
Haya de la Torre, quien en su verborrea hablaba de una segunda
independencia y de ir a combatir contra el imperialismo al lado
del legendario Sandino. Mariátegui califico a este tipejo
de nacionalista pequeño burgués. Esto en modo alguno
es un estigma, porque no se trata de de nacionalismo pequeño,
mediano, o gran burgués. Adjetivos más o menos,
todo nacionalismo y sobre todo los nacionalistas son políticos
autoritarios que desorientan a la población de sus legítimos
intereses vitales, algunos por supina ignorancia, otros por el
financiamiento de la escoria burguesa capitalista. El otrora jefe
máximo de antiimperialismo pasó como si nada a ser
pro-imperialista, todo por el vil oro de Washington. Prueba de
ello es su fantasmal Confederación de Trabajadores del
Perú (esperpento del sindicalismo domesticado por el capital
y la CIA), siempre al servicio de los chupa sangre proletaria
de la burguesía internacional y de la burguesía
local.
-El fascismo del velascato, que al igual que los pro-imperialistas
a sueldo del aprismo, se preocupó de desarticular a la
sociedad, imponiendo una férrea dictadura inclusive televisiva.
Sus mediocres objetivos fueron crear un sindicalismo vertical
a la usanza de la criminal Falange de Franco en España.
Asimismo quiso, irresponsablemente, llevarnos a una masacre con
nuestros hermanos chilenos, entonces sometidos a la dictadura
pinochetista. Los proletarios chilenos - como los ecuatorianos,
cubanos, rusos, norteamericanos, etc.- son nuestros hermanos,
más no el Capital y el Estado, estén a uno u otro
lado de la frontera. En su paranoica visión de las cosas
,estos asnos uniformados, profesionales en masacrar al pueblo
peruano y en rendirse y ofrecer sus posaderas (culos) al mejor
postor, veían enemigos por doquier, ya sea dentro o fuera
de las fronteras nacionales. ¡Y pensar que Vladimiro Lenin
Montesinos Torres fue producto de la CIA y de la Escuela Militar
de Chorrillos, y no padeció ni hambre ni persecución
, como muchos peruanos de aquel entonces!.
Una más reciente manifestación de nacionalismo
es la que dice representar la soldadesca ilustrada que publican
el pasquín “Ollanta”. Estos ambiguos figurines
afirman que su ridículo quincenario es la prensa nacionalista
que el Perú necesita. Todo indica que los peruanos, a estas
alturas de la vida, ya no se tragan con la facilidad de antes
todos los cebos de culebra que les presentan. Decimos esto porque
el pasquín de marras se vende en poquísimos quioscos.
Ello significa que, por suerte, el Perú ha comprendido
no necesitarlos. Serán pues solo algunos desadaptados sus
ingenios creyentes.
Estos tristes plumíferos de la reacción defienden
la existencia del Estado y de los asesinos a sueldo del ejército.
No solo eso. Lloran y les da pataleta, como los burguesitos que
son, si algún periodista cuestiona al S.I.N. y al Servicio
Militar Obligatorio.
Para el colmo de la desfachatez más absoluta, al igual
que su abuelo político Víctor Raúl Haya de
la Torre y su padrecito putativo Velasco, estos bobalicones tergiversan
el mensaje eminentemente anarquista de Manuel González
Prada citándolo como y cuando, oportunistamente, les viene
en gana.
De esta manera los fascistas anteriormente mencionados no hacen
mas que ser el coro anónimo del estado y el capital, que,
al no ser superiores ni científica ni moralmente al celebre
autor de “Horas de Lucha”, solo le queda arrimarse
a su siempre digna figura.
¿Qué tienen en común Víctor Raúl
Haya de la Torre, el velascato y los etnocaceristas con Manuel
González Prada? Nada. La filosofía anarquista de
Manuel González Prada, como la de todos los anarquistas,
se basa en una ética donde el amor, la justicia y la libertad
no son palabras de mero discurso para captar votos, sino pautas
de comportamiento integral en la vida diaria. Por eso la debida
importancia de la predica con el ejemplo.
Si no deseas ser una ovejita del rebaño
de estos pastorcillos de medio pelo, te recomendamos lo siguiente:
-Auto edúcate.
-Analiza si sus ideas tienen coherencia interna y con la realidad.
-Fíjate si esas ideas sirven para tu superación
individual y colectiva, o solo le sirve al puerco para escalar
posiciones económicas, políticas, militares, etc.
-Fíjate como vive el parásito político en
cuestión, cual es su fuente de ingreso, donde se alimenta,
como se recrea etc.
Si sigues estos sencillos consejos estarás en condiciones
de evolucionar y, simultáneamente, de cerrarle el paso
a cualquier atorrante autoritario de mentalidad sanchopancesca,
ejemplo Alan García Pérez, Alberto Fujimori, Alejandro
Toledo, Carlos Boloña Behr, Antauro Humala, Hernando de
Soto, etc. Así te librarás de ser cómplice
de su poder sobre ti y los tuyos. Atrévete a pensar por
ti mismo y, con la voluntad necesaria, plasma tus actos en la
realidad cotidiana.
“Los discursos son engañadores,
sobre todo cuando tienen por fin captarse la benevolencia popular
y por objeto cuestiones que el pueblo conoce muy mal y a menudo
no comprende absolutamente”
Bakunin
LOS HECHOS
A comienzos de agosto 2004, en un intento por levantar su bajísima
popularidad, el gobierno de Toledo volvió a plantearle
a su homólogo de Chile la revisión del Tratado de
la Zona Fronteriza Marítima firmado en 1954 para delimitar
los dominios en mala hora administrados por uno y otro gobierno.
Ante la negativa de este, el inefable congresista Waissman y el
Ministro de “Defensa” Roberto Chiabra, cayendo en
la trampa puesta por aquellos periódicos (los fujimoristas
La Razón y Liberación, el fascista Ollanta, el nefasto
Nicolás Lúcar y otros, deseosos de ocultar bajo
la ruina publica del presente su pasado al servicio de Montesinos)
que –habiendo hecho del “Patriotismo” su negocio
– los tachaban de chilenizados por no comprar más
armamento con que equiparar el potencial bélico de sus
FF.AA. a las del Estado chileno – no esta demás decirlo,
bastante engreídas por el “socialista” Lagos
como compensación por el juicio al genocida Pinochet-,
comenzaron a alardear torpemente de cuán preparados estaban
aquellas para afrontar cualquier agresión de estos. Respuesta:
ejercicios militares en el desierto de Tarapacá, plenamente
avalados por la canciller Soledad Alvear y la Ministra de Defensa
Michelle Bachellet, deseosas de ganar votos para las próximas
elecciones entre ese 45% de votantes pro- pinochetistas que las
consideran “demasiado blandas”, y el subsecuente sobrevuelo
del cielo tacneño por aviones de la Fuerza Aérea
Peruana. Y luego, la oportunista presentación por parte
de congresistas de la derecha “chilena” –y los
vendedores de armas a ella vinculada- de fotos satelitales (proporcionadas
nada menos que por los “perros de guerra israelíes”)
que probarían una “campaña armamentista peruana”,
auténtica cortina de humo con la que se quería tapar
el descubrimiento de una cuenta de no menos de $8 millones perteneciente
al ex dictador Pinochet (1973-1990) en el Riggs Bank de EEUU.
El desenmascaramiento de esta por Lagos y una conversación
telefónica con Toledo calmaron temporalmente a quienes
prefieren ver enfrentados a los pueblos peruano y chileno antes
que a éstos unidos contra la burguesía (inter) nacional
y comprar armas que a la postre solo servirán para asesinar
mapuches y revolucionarios, desempleados y huelguistas. La disolución
de los ejércitos profesionales en medio de los pueblos
liberados de “sus” gobiernos y del Dinero, garantizando
la seguridad y el bienestar individual y colectivo, acabará
con todas estas rencillas estúpidas.
¡Unión de pueblos, terror
de Estados! ¡Ni guerra entre pueblos ni paz entre clases!