Pleitos por la repartija de coimisiones, mercadeo
de votos a cambio de “chequecitos”, alianzas que
nacen y que mueren, tránsfugas, proyectos de ley clonados,
sueldos de escándalo (S/.52,000 c/u por “fiestas
patrias”), hijos no reconocidos…¿les resulta
conocido? Son nuestros Congresistas…
“Hoy fui al hemicirco a ver a los padres de la
Patria,
hoy fui al hemicirco a ver a los padres de la nada.
Dicen que trabajan muy duro elaborando miles de leyes
y que se sacrifican mucho hasta altas horas de la noche,
pero lo único que hacen es llevarse el dinero muy fácilmente
elaborando las leyes que mas le convengan, cagàndose
en la gente…”
Narcosis, Hemicirco
Pocas cosas nos generan tanto asco y vergüenza como
el Congreso Nacional, asco y vergüenza que crecieron
en los primeros meses del presente año cuando, ante
la creciente ola de criticas provenientes de quienes supuestamente
representa, la hedionda clase política que anida cual
plaga de ratas en el Poder Legislativo tuvo la “concha”
de defender con uñas y dientes dignos del peor centro
antirrábico el botín obtenido “por Dios,
por la plata….” y por nuestra credulidad en las
elecciones burguesas : sus 16 SUELDOS anuales por trasero
(porque, cuando de cobrar se trata, el año de cada
uno de estos 120 mafiosos tenía hasta mediados del
año 2004 cuatro meses más que el año
de cualquier maestro, albañil o taxista).
Lo que cada uno de esos 16 sueldos significaba no lo sabían
ni las madres que los parieron, pues bien que, en complicidad
con la prensa burguesa, se han preocupado aquellos en ocultárnoslo
o dar información confusa. Unos decían que consistía
en S/.24,000 mensuales (cantidad equivalente a 58.5 sueldos
mínimos fijados por el Estado, a 32.4 sueldos de maestros
y a 53.3 sueldos de enfermera) sin contar “viáticos”,
“gastos operativos” y “escolaridad”-
para “justificar” los cuales, dicho sea de paso,
bastaba presentar una simple declaración jurada o poseer,
como Víctor Valdez (PP), “la biblioteca del millón”-,
ingresos extras que los muy sinvergüenzas, como es conocido,
suelen tirarse en visitar a sus familiares en provincias,
comprar ropa en Miami, agasajar al ahijado, hacerse traer
vinos franceses o mantenerse en constante campaña (re)electoral
vía clientelaje y “lozas deportivas”. De
ser así, cada congresista habría ganado neto
al año S/.384,000 (¡casi US$111,000 dólares
anuales!); multiplique esa cantidad por 120 zánganos
y saque usted mismo sus cuentas y conclusiones. Esto en el
mejor de los casos, pues otras fuentes indicaban una ganancia
de hasta S/.36,000 por mes (mas S/.72,000 por aguinaldo anual),
y no faltaban quienes afirmaban ganar “solo” S/.16,000
mensuales (“incluyendo gastos operativos”),
“sencillo” con el que el otrora “socialista”
Henry Pease (PP), cuando Presidente del Congreso ( = S/40,000
mensuales), decía no poder pagarle “ni siquiera
el doctorado” a su hijita, pobrecita ella.
Estas cantidades, por supuesto, no incluían lo que
se les daba en carrazos, gasolina y chóferes ni la
millonada que nos cuesta mantener la multitud de asesores,
secretarias, guardaespaldas, cafeterías, baños
y servicios varios del porquerizo legislativo, gollerías
todas ellas que la curiosa “homologación“
de Pease (una de cuyas consecuencias directas fue subirle
el sueldo al Presidente Toledo) no ha cambiado prácticamente
en nada y que el recientemente electo Antero Flórez
Araoz (UN/APRA) ha manifestado no estar dispuesto a tocar
(el susodicho prefiere “ahorrar dinero” quitándoselo
a la Comisión de Cultura; lo que la ralea gana es “intocable”).
Pero no se crea que el Congrezoo actúa solo como
un cáncer que absorbe buena parte de la riqueza nacional,
incluyendo aquella que, solicitada como préstamo y
supuestamente destinada a la “lucha contra la pobreza”,
engrosará la “deuda externa”: también
actúa como una gangrena que envenena
política, social, y moralmente a la “sociedad
peruana”, autentico modelo de podredumbre humana.
Tal es el cinismo de esta escoria – poco nociva cuando
como anticucheros o mayordomos de fiesta patronal se encuentran
apenas en capacidad de dar rienda suelta a sus mezquinas ambiciones,
pero acabada de estropear por el impune poder político
y peligrosísima para el bienestar colectivo apenas
se hace de un curul o de cualquier otro puestucho en el Estado
– que, como hacían sus pares durante el fujimorato,
no dudaron en maquinar cantinflescas triquiñuelas y
nauseabundas leguleyadas para postergar durante más
de un año la discusión del proyecto de ley referido
a la reducción de sueldos de los funcionarios públicos
(congresistas, ministros y magistrados del Poder Judicial),
argumentando que tal iniciativa era “inconstitucional”
e “ilegal” (¡una vez mas la legitimidad
de una demanda popular en conflicto con la “legalidad”
institucional!), que “los ministros ganan mas”
(¡el eterno juego de tirarse la pelota entre sí
para al final no cambiar ni mierda!) o que quienes critican
el despilfarro que significa gastar el dinero de los odiosos
y penosamente pagados tributos en 120 bestias inútiles
son unos “envidiosos” – “
el ladrón piensa que todos son de su condición”
– que “deberían postular democráticamente
al congreso si también quieren ganar bastante plata”
(pensamiento Edith Chuquival), demostrándonos así
que, en lo que a sinvergüencería, corrupción
y descaro se refiere, los Siura, Larrabure, Chávez
y Lozada de 1990-2000 has encontrado sus “dignos “
herederos en los Chuquival, Fabiola Morales, Víctor
Valdèz, Jorge Mufarech, Julia Valenzuela , Eduardo
Salhuana y Ernesto Aranda Dextre (asaz violador) de hoy, y,
que duda cabe, que los encontraran también en los búfalos,
perros y gorilas del mañana.
De nada sirve que Transparencia o el colectivo Manos Limpias
demuestren hasta el cansancio que los congresistas son unos
faltones y ociosos incapaces de justificar sus ingresos o
que alguna otra ONG proponga vigilarlos como si de pastrulos
reincidentes o hampones con libertad condicional se tratase:
aquellos no tardaran en “investigar”
a sus guardianes “cívicos” con animo de
venganza, en hablar de una “campaña orientada
a dañar la imagen del Congreso”, en dejar “fuera
de servicio” la pagina web del Congreso que consigna
sus inasistencias o en idear alguna otra treta para defender
“su negocio”. Y, como demostrando que no hace
falta haber nacido en el estercolero para comportarse como
una mierda – y que la corrupción política
se condiciona mutuamente con la corrupción económica-,
tampoco faltará algún Ministro de Economía
como P.P. Kuczynski lo suficientemente Kochino y
Konchudo como para, de la mano con “periodistas
serios y responsables” como Clorinda Velásquez
o Federico Salazar, oponerse a todo intento de reducción
de sueldos de las autoridades gubernamentales aduciendo que
tal espantaría a tecnócratas eficientes, jueces
probos o milicos honorables acostumbrados a ganar bien,
del aparato estatal. O sea, encima que han hecho del Perú
la ruina que es, debemos agradecerles dejarse pagar con “solo”
unos cuantos miles de dólares. ¡Hijos de puta!
¡Como si el hecho de tener dinero fuese suficiente para
considerar a que Roque Benavides, Jorge Calmet, Dionisio Romero,
Eduardo Farah, “Lucky” Picasso y Julio Favre –
todos ellos en su momento financistas y beneficiarios de las
dictaduras mas corruptas y asesinas del Perú–son
personas decentes! ¡Como si Boloña, Tudela,
Trazegnies,o Raùl Diez Canseco fueran hijos del pueblo!
Inútil es intentar salvar algo que esta podrido de
raíz mediante “vigilancia ciudadana”, rebajas
de sueldos o pidiendo - como hace el fascista “Ollanta”
– desviar la mitad del monstruoso ingreso mensual de
los congresistas (120 x U.S.$5,000 = U.S.$ 600,000) y de su
“horroroso” staff de asesores, secretarias
y funcionarios varios ( 2,189 x U.S. $846 en promedio = U.S.$
1’ 851,190) para hacer crecer y “levantar”
el aparato militar-genocida del Estado burgués, así
sea “nacionalista” (1).
No basta que los congresistas cobren menos o no cobren nada,
hagan “buenas” y no “malas” leyes,
se apelliden Pease, Ferrero, Chuquival, o Humala, sean “cobrizos”
o “blancos”, vengan del “pueblo” (como
la Arpasi o la Moyano, el Tongo o “la Susy”) o
hayan egresado de la Católica. Si hay alguna solución
para toda esta miseria ella debe ser DE FONDO: debe cuestionar
la farsa misma de la representatividad, máxime con
un Congreso que, a consecuencia de sus continuos escándalos
(de los que el asunto de los sueldos representa apenas la
punta del iceberg), tiene un altísimo nivel de desaprobación
en las encuestas- y significar la participación
directa y activa de los productores/consumidores
en la organización/distribución de los bienes
y servicios de sus respectivas comunidades, liberadas del
Estado (Presidentes, Ministros, Magistrados, Congresistas,
milicos y toda esa costra de mierda seca) y del Capital (burgueses
ricos/explotados proletarios pobres, trabajo asalariado, desempleo.
“deuda” externa, propiedad privada de los medios
de producción, muertes por hambre o falta de medicinas,
narcotráfico, etc.), asociados conforme sus necesidades
y sin otras fronteras que esas mismas necesidades (2).
Hasta que no destruyamos a punta de comba y pico la pesada
losa fúnebre que el Congreso en particular y el Estado
en general representan, seguiremos aplastados bajo su peso,
enterrados en vida, respirando apenas y viendo como muere
asfixiada cada iniciativa popular destinada a intentar mejorar
nuestra triste situación.
“Hoy fui al hemicirco a ver a los
padres de la patria/
hoy fui al hemicirco a ver a los padres de la nada./
Nos llenan la vida de inútiles leyes y ellos se llenan
bien los bolsillos./
Ya sean de derecha o de izquierda … son la misma mierda”.
NOTAS
1.A diferencia del fascista Antauro Humala,
a los anarquistas nos importa un pepino reconstruir “el
Estado Tahuantinsuyano” o cualquier otra utopía
imperialista tipo “Disneylandia chola” que, al
no resolver las contradicciones fundamentales de la sociedad
capitalista (lucha de clases burguesía/proletariado)
ni las derivadas de ella (“amenaza externa/ orden interno”,
“invasión económica chilena”, “Perú
campeón” y todo ese rollo de fiestas patrias
para escolares primariosos), perpetúe la necesidad
de fronteras y de ejércitos embrutecidos y fanatizados
(= incapaces de pensar) que las custodien. ¿Nuestra
opción? : ¡ el pueblo en armas como garante único
de su propia libertad! . Sin Antauros Humalas de vocación
caudillesca – o con muchos hombres libres dispuestos
a mandarlo a la puta madre, por supuesto. [subir]
2. Esta crítica abarca también
a otros aspectos de la civilización industrial sobre
los que por motivo de espacio no hablamos: contaminación,
deforestación, sexismo, etc. [subir]