Sobre Manuel González de Prada se ha escrito mucho,
desde los infantiles e inútiles trabajos de L. A. Sánchez,
Hugo García Salvatecci y Haya de la Torre. En estas líneas
presentamos a otros personajes.
Esther del Solar, mujer obrera que en la huelga
de 1914 asumió la función de recaudar fondos en
Lima para proveer de alimento a las familias obreras, además
de agitar a los trabajadores de los mercados. Junto a ella participo
Maria Rodenes, mujer proletaria que activó círculos
de resistencia. Mujeres lúcidas que comprendían
que la lucha de la mujer es contra el capitalismo explotador
y no solo contra sus maridos.
Eulogio Otazu es otro anarquista importante.
En 1911 convoco a un paro general en solidaridad con la huelga
de artesanos; esto demuestra su gran identidad y conciencia
de clase proletaria contra la burguesía. El paro general
fue combatido-como siempre- con la detención de los dirigentes
Justo González, Celso Chirinos y Arturo Salazar. Entonces
Otazu tomó la dirección del movimiento y logró
la libertad de sus camaradas de trabajo, además de conseguir
que el Estado atienda los reclamos de los artesanos trabajadores.
Trabajadores e intelectuales como Juan Tassara, Adolfo Saurre,
Pietro Ferrari, Diego Uribe y Francisco Loayza practicaron la
poesía como un medio para la denuncia, el esclarecimiento
y la agitación social, publicando bellos poemas sociales.
Francisco A. Loayza, además, publico
el semanario FRAY K. B. ZON entre 1906 y 1910 y su folleto titulado
LLAMARADAS fue publicado por la imprenta proletaria.
Un personaje importante que trabajó intelectualmente
para el esclarecimiento del proletariado norteño fue
Julio Reynaga, trabajador chalaco que llego
a Trujillo a fines del XIX y rápidamente se incorporo
a las luchas de los trabajadores cañeros de las haciendas
norteñas. Junto a Tomas Morales-otro
esclarecido camarada anarquista- fundó la Liga de Artesanos
y obreros del Perú en 1898 sufriendo persecución
y cárcel por esta acción. Desde las páginas
de LA ANTORCHA, Semanario órgano de la clase obrera,
ambos instruyeron a los proletarios en la idea que solamente
la organización sindical y las luchas permitirían
al trabajador su libertad y la construcción de una sociedad
distinta y opuesta a la capitalista explotadora. En 1904 Reynaga
y otros redactores de LA ANTORCHA – como Rivadeneira,
Tremann, Caypo, Mendoza, Huapaya y Márquez- fueron detenidos
por la policía trujillana, pero esto determinó
movilizaciones en todo el país exigiendo la liberación
de los trabajadores detenidos.
Jesús Riera era otro trabajador anarquista
que mantenía correspondencia con camaradas catalanes
y desde Barcelona recibía gran cantidad de publicaciones:
libros, folletos, periódicos, revistas y diarios que
hacía circular entre los trabajadores textiles de la
fábrica de La Victoria, siendo expulsado por los gerentes
ingleses al tener conocimiento de sus acciones de clase. Young
Montoya fue otro luchador libertario responsable de
la publicación de EL LIBERTARIO. Carlos Barba, Adalberto
Fonken, Alberto Ghiraldo, Ángel Falcón, Antonio
Zozzala, Ismael Gacitúa, Gumersindo Calderón,
Juan Manuel Carreño, Leopoldo Urmachea, Pedro Biasseti,
Carlos Ugarte, Ángel Origgi Galli, Alfredo Baldessari,
Santiago Tohmson, Manuel Pedraza, Agustina Aranibar, Miguel
Pasquel, Fidel de la Sota, Nicolás Gutarra, Germán
Guillinta, Nicanor Alegre,… son muchos los hombres y mujeres,
camaradas anarquistas, que desde las ideas y la acción,
lucharon contra el capitalismo explotador, pero cuya memoria
la historia y los historiadores burgueses formados en universidades
burguesas intentan sepultar para inventar otra funcional a los
intereses de la burguesía y en contra del proletario
y de las masas populares.
PRENSA OBRERA; PRENSA DE CLASE Y ESCLARECIMIENTO
La vieja aristocracia colonial y la burguesía eran
clase sociales que a inicios del siglo XX monopolizaban la información
periodística controlando la prensa. Diarios como El Comercio,
La Prensa y la Crónica respondían al interés
de estas clases, desinformando sobre las causas reales de los
desórdenes sociales y construyendo un discurso político
e ideológico favorable al capitalismo explotador. Pero
los camaradas anarquistas también tenían la capacidad
intelectual y la fuerza material necesaria para mantener sus
propias publicaciones, alternativas y contrarias a la prensa
burguesa. Surgió así la Prensa Obrera, en realidad
una prensa de clase y de esclarecimiento.
Pedro Pablo Astete y Manuel González de Prada y Ulloa
iniciaron la publicación de Los Parias
en 1904, alcanzando una tirada de tres mil ejemplares hasta
1909. En sus páginas buscaron difundir las bases ideológicas
del anarquismo y la importancia de la organización sindical
para forjar luchas y lograr conquistas para el proletariado.
El Centro de Estudios Sociales 1º de Mayo inicio en 1907
la publicación de El Oprimido, que se
prolongó hasta 1909. En sus páginas destacan artículos
de Julio Reynaga, Ismael Gacitúa y Manuel Caracciolo
Lévano. Luisa Bustencio y Carlos Ugarte publicaron en
1905 Simiente Roja, publicación eventual de ideas ácratas.
En 1911 el grupo Luchadores por la Verdad, inicio la publicación
de LA PROTESTA, quizás la publicación
anarquista más importante realizada en el Perú.
En La Protesta se trataron una diversidad de temas
que iban desde las bases ideológicas y programáticas
del anarquismo hasta el desenmascaramiento de la política
de la burguesía y del Estado. Además difundieron
textos de los clásicos como Bakunin, Kropotkin, Malatesta,
Anselmo Lorenzo, etc., así como informes editados por
la prensa obrera y anarquista de los camaradas españoles-catalanes,
madrileños y vascos-, argentinos, italianos, uruguayos
y otros. Es decir, a través de sus páginas, sus
lectores- la mayoría proletarios- pudieron experimentar
un proceso de esclarecimiento ideológico muy elevado,
importante para las luchas que luego realizaron. Formalmente
se conoce que La Protesta se publicó hasta 1921
pero, posteriormente otras agrupaciones han publicado bajo el
mismo nombre diferentes periódicos. (1)
La Federación Obrera Regional Peruana (FORP) inició
en 1921 la publicación de El Proletariado. Publicaron
en sus paginas Delfín Lévano, Eulogio Otazu, Gumersindo
Calderón, Pedro Ulloa, Jesús Farfán, Fausto
Posadas y Enrique Paredes, la mayoría reconocidos anarquistas,
dirigentes sindicales y lúcidos intelectuales. Esta práctica
real del proletariado a través de las publicaciones rompe
con los ideales conservadores de la burguesía, que sostiene
existen trabajadores manuales y trabajadores intelectuales,
afirmación reaccionaria y retrógrada que quedaba
superada en la práctica misma por los camaradas anarquistas.
Delfín Lévano, por ejemplo, era un obrero panadero
que a la vez era redactor en La Protesta y El Proletariado;
él es un ejemplo de que las posibilidades de liberación
de la clase están en la propia clase obrera, y de que
es el proletariado el portador de la única verdad social.
ARTE PROLETARIO
En las diferentes publicaciones anarquistas siempre hubo un
espacio para las diferentes creaciones artísticas de
los propios trabajadores. Los textos eran acompañados
de hermosas xilografías que representaban a la libertad
, a la clase proletaria y la lucha del pueblo por su liberación.
Además, se respetaron espacios para la creación
poética de los propios trabajadores; los trabajadores
poetas tomaron las formas poéticas de los cánones
literarios impuestos por la burguesía, pero el contenido
fue transformado totalmente, es decir, mantuvieron la forma
pero cambiaron el fondo.
A. Ormeño Bernales escribió en 1905 (Los Parias
Nº 14): “Llegó la hora de romper las vallas/llegó
la hora de cambiar de senda/de abandonar las torpes tradiciones/que
ignorancia y mentira solo encierran”. En 1901 Miguel
Pasquale publico “por caridad, señor, clamo
angustiada/tenedme compasión; agonizante/se halla mi
padre anciano, en este instante/y no hay lumbre ni pan en mi
morada” (La Idea Libre Nº 64). Pietro Ferrari
en 1911 publico: “Avanza, avanza; oh, pueblo ya cansado/gente
triste y proscrita/para tí, mas fecunda que el arado/rugió
la dinamita”. (La Protesta Nº 2). Estos son
unos pocos ejemplos de la poesía proletaria y anarquista
que se produjo en el Perú a inicios de siglo XX, pero
que aun no ha sido suficientemente estudiada por los investigadores
e intelectuales de la burguesía, quizá por el
temor de reconocer su gran nivel académico a pesar de
haber sido escrita fuera de las paredes de las universidades
burguesas.
En 1911 los trabajadores de Vitarte formaron el Centro Artístico
de Vitarte a iniciativa del camarada Carrera, quien reunió
a otros camaradas anarquistas como Fernando Borgas y Nemesio
Chevez. Posteriormente Adalberto Fonkén y Noé
Salcedo le cambiaron de nombre por el de Centro Artístico
Nueve de Enero, fecha en que el obrero Videla murió baleado
por la policía durante una huelga. Este centro artístico
aglutinó trabajadores de la textil Vitarte, quienes luego
de largas jornadas de trabajo (de hasta 16 horas diarias) ensayaban
en su estrechos cuartos dentro de la fábrica. Primero
representaron El Cristo Moderno pero, en la primera
función los actores fueron apresados. El pueblo de Vitarte
asistió en forma masiva a esa primera y única
función. Libres los trabajadores y con la incorporación
de Lino Larrea y Adalberto Benítez se presentaron en
Lima, poniendo en escena La Hoguera, siendo catalogados
de profesionales por compañías de actores formados
teatralmente en centros académicos. También representaron
Juan Ose, de Joaquín Dicenta, que termina cuando
el trabajador vence al patrón que se insinuaba a la esposa
del primero. Eran obras de gran contenido social que representaban
la lucha de clases en toda su extensión.
Se realizaron gran cantidad de veladas artístico-literarias
donde eran los propios trabajadores quienes exponían
ante auditorios colmados de trabajadores. La música fue
otro aspecto desarrollado en estas funciones. Los ritmos eran
el valse criollo, la polka, el yaraví, el one step y
el fox-trot, muy de moda entre las clases populares urbanas;
pero las letras eran de una fuerte denuncia social contra el
capitalismo explotador, el Estado represor y la burguesía
hambrienta de la sangre del pueblo y de sus hijos mas destacados:
LOS ANARQUISTAS:
LUCHADORES ANARQUISTAS DE SIEMPRE
Los anarquistas participes de las gloriosas jornadas de lucha
por las ocho horas continuaron durante largo tiempo con la trayectoria
de sus compañeros de los años 1910 - 1925, manteniendo
su ideales y acciones para construir una nueva sociedad libre
de las cadenas del salario impuestas por el gran capital y el
Estado, que esclavizan a los seres humanos estableciendo entre
ellos las categorías de gobernantes y gobernados. Los
datos sobre los anarquistas de esos años los hemos obtenido
de periódicos, revistas, boletines y recuerdos de compañeros.
Extraemos algunos de los nombres de estos magníficos
combatientes por la revolución, que a continuación
presentamos para que sirvan de ejemplo en la marcha por la redención
social. Ellos son, entre muchos otros:
El compañero Víctor Serna,
uno de los componentes de la Federación de Zapateros,
organización en la que combatió por el establecimiento
de las ocho horas. El compañero Serna fue uno de los
detenidos por la represión burguesa con motivo de las
jornadas por el abaratamiento de las subsistencias en el año
1919, siendo puesto en libertad por presión de las organizaciones
proletarias. Posteriormente fue él uno de los fundadores
del barrio Leticia, en el cerro San Cristóbal (Rímac).
Imbuido de sus ideales libertarios, animaba la organización
de este barrio para que sea autogestionario y decía que
“no debería haber en él, ni comisaría
ni iglesia”; todo esto por el año 1930. Con el
tiempo se afincó en Magdalena del Mar, en la octava cuadra
del jirón Leoncio Prado, donde trabaja como zapatero
en un garaje. Siempre inquieto por las reivindicaciones sociales,
organizó un sindicato de inquilinos en Magdalena y también
difundía el periódico LA PROTESTA, en el año
1946. Este compañero falleció en el año
1947.
En la consecución de las actividades libertarias, entusiastas
compañeros pro- siguieron los ideales de González
Prada y se agruparon para organizarse y difundir la lucha contra
la sociedad burguesa y los estragos que produce su accionar.
En el año 1973 trabajaron en un grupo libertario de
San Martín de Porras varios compañeros, siendo
el compañero Benavides el más
animoso en su constitución. Este compañero difundía
la prensa anarquista, pues él había tenido la
casilla del correo de Lima (central); obtuvo la llave del compañero
Wenceslao Zavala, que había fallecido
en el año 1961. La revista que difundía era TIERRA
Y LIBERTAD, de México. Benavides murió en el año
1974.
El grupo de San Martín de Porras tenía como
militante al compañero Jacinto Ramírez,
quien venia a las reuniones desde Huaraz. Era un compañero
muy culto e informado de los ideales anarquistas; él
vivía en la Calle Derecha de Huaral; tenía una
buena biblioteca anarquista.
También habían compañeros españoles
con los que teníamos contactos indirectos, tales como
el compañero Axbuque, que era refugiado
de la España franquista; él había tenido
una actuación expectante en el año de 1934 en
la revolución de Asturias contra el estado republicano
burgués, habiendo sido sentenciado a muerte, por lo cual
fugó a Sudamérica. Este compañero posteriormente
fue expulsado del Perú por ser ilegal.
Otro compañero español fue Enrique Díaz,
combatiente durante la guerra civil española en la columna
de Durruti. Durante el sitio de Madrid luchó en los predios
de la Ciudad Universitaria de Madrid; en Lima trabajaba en la
cuadra catorce de la avenida de Manco Cápac (La Victoria)
en un negocio que él regentaba. De él no se ha
sabido más. (2)
Otro que era de la organización era el compañero
Bermeo; este compañero nos contaba cómo,
mediante una serie de vicios, se había formado la CGTP,
traicionando a la organización proletaria de la Federación
Regional del Perú cuando los anarquistas eran perseguidos
por el gobierno de Leguía. También se guarda recuerdo
del compañero Víctor Laysequilla,
artesano, sastre, antiguo luchador que por sus actividades anarquistas
e ideales fue deportado a la Argentina, teniendo contacto con
la F.O.R.A. Posteriormente regresó al país; recibía
publicaciones anarquistas que le llegaban de Francia, España
y EEUU y que luego él difundía.
Para todos ellos y muchos otros que seria largo mencionar va
nuestro homenaje y estas palabras de Manuel González
Prada:
Los individuos que defendieron sus ideales, que no se dejaron
absorber por la multitud ni gobernar por las autoridades, se
levantan y brillan en la historia de los pueblos como bienhechoras
columnas de luz en medio de la noche.
ANARQUISTAS EN PIE DE LUCHA.

2004: ¡Continuamos en la lucha! |
Notas.
1- De buena fuente sabemos que La Protesta era
distribuido aun en 1935 en Pueblo Libre. Hasta 10 años
después habían “Círculos Libertarios”
que conmemoraban el aniversario del nacimiento y muerte de Manuel
González Prada, y en los 50`s/60`s –y mas aun con
el “reverdecimiento” que para las ideas anarquistas
significó el mayo 68 francés- era común
oír hablar de “libertarios” involucrados
o bien en la resistencia insurreccional contra el gobierno militar,
o bien en las experiencias cooperativistas inauguradas por aquellos
años. Todos estos esfuerzos –pequeños si
bien significativos- comenzaron a venirse abajo cuando el velascato,
en reacción a la huelga policial del 72, anuncio que
toleraría la franela del PCP, mas no la ANARQUIA. El
golpe del gorila Morales Bermúdez acabo con todo ello….en
apariencia. [subir]
2- El año 1991 visitamos en su departamento
de San Felipe al Dr. Jorge Jurufe, quien –siendo estudiante
de medicina en Madrid el año 1936- fue testigo del heroico
develamiento del levantamiento militar por las milicias anarcosindicalistas
y participo junto a ellas en mas de una campaña. Pronto
publicaremos su valiosísimo testimonio.
en reacción a la huelga policial del 72, anuncio que
toleraría la franela del PCP, mas no la ANARQUIA. El
golpe del gorila Morales Bermúdez acabo con todo ello….en
apariencia.[subir]