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EL NACIONALISMO NO HA SIDO, NI ES NI PODRÁ SER NUNCA REVOLUCIONARIO
¿FASCISTAS (“etnocaceristas”, “tahuantinsuyanos”, “neoderechistas”, “izquierdistas patrióticos y democráticos”, “jóvenes arios”, “marxistas-leninistas”) o ANARQUISTAS (internacionalistas)?
 

I-¿QUÉ ES EL FASCISMO?

El fascismo es la cara de susto que muestra el capitalismo cuando la revolución lo amenaza, ha dicho alguien. Salvando lo simplista de la definición, esta resulta cierta en lo fundamental: en su invocación a la “cooperación” entre capital y trabajo, a la final “armonía de clases” tan diferentes (y con intereses tan irreductiblemente antagónicos) como la burguesía y el proletariado, a la primacía de un Estado “popular” corporativo y planificador (considerando por el Marx post-comuna, en coincidencia con Bakunin, como una “chifladura”, una “inepcia” que dejar de lado), a la veneración del caudillo o “héroe” carismático (con frecuencia no mas que un charlatán diestro en el genocidio de poblaciones indefensas), a la exaltación romántica de lo “épico” y de las “virtudes” guerreras (que, comenzando por el desuso del cerebro, suelen acabar conformando secuestradores al paso, asesinos de perros patiatados o maridos pateaesposas y “picaflores”) y al irracionalismo mítico, “milenarista” o escatológico - y, tras todo aquel “deslumbrante” tinglado, en su apertura a la corrupción, los sobornos y los chantajes que en la debilidad o ausencia de una objetiva e independiente fiscalización tales regímenes por lo común cobijan, como diez años de fujimorismo (y mucho mas de dictadura del dinero) se han encargado de demostrárnoslo-, el fascismo resulta la ultima carta de la baraja política que, ante la dispersión generada por el capitalismo competitivo y la vocación monopólica del “imperialismo transnacional” –por una parte- y la amenaza que para la sociedad burguesía y sus beneficiarios efectivos o potenciales representa -por otra- el anárquico desgobierno de las multitudes insurrectas y el amplio abanico de posibilidades liberadoras y auto-organizativas que tales conllevan, suelen jugarse aquellos sectores sociales(pequeña o gran burguesía industrial “nacional”, pequeña “etno-burguesía” migrante, la vieja oligarquía terrateniente heredera de la “república aristocrática”, los sectores más autoritarios de la burguesía financiera agrupada en la CONFIEP –pasada de cuy de por medio- y sus mesnadas fujimoristas (1), ex-stalisnistas desesperados por no haberse calzado aún banda ministerial alguna, pitucos sin jale, milicos de mierda) efectiva o previsiblemente prescindibles de los planes de la gran burguesía no obstante su carácter retardatario y arribista para así poder preservar y perpetuar lo que al ejercicio de su dominio le resulta intangible y fundamental: el arriba y el abajo (Estado), el que paga y el que cobra (trabajo asalariado), el que compra y el que (sé) vende (mundo del dinero y de la mercancía), en suma, las cadenas de mando y obediencia, opresión y servidumbre que –independientemente de cuales sean los sujetos que las conformen- configuran la sociedad de clases.

Poco importa que para conseguirlo estos reaccionarios deban hacer masacrar al pueblo indócil que, echando por tierra toda aquella institucionalidad que pesa sobre sus hombros de ciudadano (=consumidor inducido y contribuyente involuntario), intenta erguirse tras siglos de miseria y dolor; así sucedió en la Alemania hitleriana y en la Italia de Mussolini, en la España de Franco, el Portugal de Salazar y el Chile de Pinochet, con las singularidades de cada caso (2): en todos estos casos lo prioritario resultaba conjurar y contener, mediante una solución por necesidad autoritaria, “inconstitucional” y “antidemocrático”, el “peligro” de una “penetración comunista”, ya bastante mermada, dicho de paso, por la acción misma de la socialdemocracia reformista-parlamentaria y los PC´s estalinistas. No es por ello casual encontrar - para escándalo y vergüenza de los Salazar, Ghersi, Vargas Llosa y Ñaupari de toda laya- a Von Mises agradeciéndole al fascismo haber salvado la “civilización” (3) europea de la “barbarie” socialista (1927), a los Chigago boys de Friedman asesorando a Pinochet o a los mismos Ghersi, Salazar y Boloña fungiendo de abogados del fujimorasco y sus “libertades” : para unos y otros la bestia negra a combatir no fue nunca el fascismo (no más, al menos, que lo que éste tiene de redistributivo -“populista” o en cuanto afecta sus intereses económicos), sino los enemigos de orden, los ingobernables y su desgobierno- no aquel que en el “libre mercado” supone exoneraciones tributarias o la posibilidad de concertar precios ante la inerme población (esto es, la dictadura del capital), sino, insistimos, aquella anarquía preñada de un futuro sin amos ni esclavos asalariados, sin Gobiernos ni Dinero.

II-RECONOCIENDO AL ENEMIGO

Dicho todo esto, nos es mas fácil ahora reconocer en el etnocacerismo una ideología fascista. Su recurso a la (cuidadosamente expurgada de componentes libertarios) “tradición autoritaria” (4) y a la “épica” (ya no hispana, como en Riva-Agüero, sino “incaica”)de las soldadescas, su belicismo revanchista (¿qué pensaran los mapuches de semejantes cantinfladas?), su exaltada “defensa de lo nacional” o, mas bien, de lo burgués nacional (“no somos clasistas”, “defenderemos la industria nacional”, “consuma productos peruanos”), su demagogia retórica racista (racista salvo cuando se trata de buscar maridos para las hermanas o hacerla de brichero) y antisemita (la “Primera Dama” es judía, así que hablar contra los judíos les resulta políticamente rentable) orientada a captar el interés de los migrantes y discriminados sin empleo, su chauvinismo primariosamente antichileno y antiecuatoriano( en sustitución de la “Asociación Antiasiática” de la V.R. sanchezcerrista), su uso de uniformados cuerpos paramilitares que- preservando el desprecio que siente el cachaco peruano por la “insuficiente” competencia represora del tombo –no dudan en entrar en conflicto con la policía o con los asustadizos charlatanes de Patria Roja ( que, por cierto, también proclaman “democracia y patriotismo”) cuando de pelearse los aplausos y el dinero de los cocaleros y “padrinos” se trata, canalizando así el desfogue de ciertos hipertensos, su concepto excluyente de “nacionalidad” (ya no el señorial oligárquico de Riva–Agüero o Tudela, signado por características propias de la vieja aristocracia desplazada y la burguesía financiera enconchada con ella, sino el señorial “incaico” propio de una pequeña burguesía provinciana y migrante que, intoxicada en los cuarteles con la ideología autoritaria - burguesa o “patriotera” necesaria para garantizar una adecuada represión de los “despreciables” civiles, “universitarios maricas” y “terroristas extranjerizantes”, trata de legitimar ideológicamente su avidez de privilegios y justificar su “destino histórico”-, su risible moralidad “espartana” (“¡menos plata para congresistas, más para el ejército!”), su oportunista milenarismo sincrético o “chicha” (mitos del Inkarri o del Pachacuti en sustitución del fundamentalismo católico rivagüereño), pero sobre todo sus llamados al “orden” social frente al “desgobierno democrático - liberal” de la “putrefacta república criolla” y sus promesas de redención colectiva y “grandeza nacional” vinculadas al advenimiento de un estado semi-corporativo que, frenando la impune depredación de nuestros recursos por el “imperialismo chileno”, “judío” o “norteamericano”, regule la explotación del trabajo por el Capital y “concilie” los intereses de la burguesía/proletariado, sustituyendo la lucha de clases por el circo racial - chauvinista (5) y el pan que (según el mussoliniano grito “¡Todo en el estado, nada fuera del estado, nada contra el estado!”) habríamos de comer todos como mansas palomas de sus manos(Panorama,16/05/04) manchadas de sangre campesina en Humalíes y Acobamba definen claramente como tal el “pensamiento” y la actuación del Sr, Antauro Humala.

¿Cómo explicarnos, entonces, el apoyo que a su proyecto le otorgan ciertos sectores otrora de izquierda y feroces antivelasquistas?

Algunos de ellos, lo mismo que el PC alemán de los 20´s respecto de los nazis (y en razón a la traición de los Ebert y Noskes de todo tiempo y lugar), creen ver en él la única posibilidad de resistencia al imperialismo yanqui y su Nuevo Orden Mundial. “No será marxista ni socialista – admiten - pero es revolucionario”, y se restregan las manos creyendo estar utilizándolo “astutamente” para abrirle posibilidades a la revolución.Cuándo y bajo qué formas vaya a darse esta es algo que en ultima instancia difícilmente podemos prever, pero de seguro no será apoyando a un fascista (y todo fascista es, en principio, pro-capitalista) que ya anuncia sin titubeos su vocación por mantener y fortalecer a la burguesía nacional y por fusilar “desestabilizadores antipatriotas” como aceleraremos la materialización de una revolución internacionalista, la única posible: si el objetivo del socialismo es – como ha sido siempre - la libertad e igualdad que los Estados y el capitalismo imposibilitan, ¿cómo alcanzarlo fortaleciendo un Estado - aquella “junta administrativa de los negocios comunes de la burguesía” cuyo poder significa “la violencia organizada de una clase para la opresión de la otra”- y en las posibilidades de cuyo uso por parte del proletariado nacional organizado para la creación de una sociedad sin clases sociales y, por lo tanto, ya no necesitada de Estado alguno (esto es, anarquista), sostenidas aun en el Manifiesto de 1848, dejase de creer su autor tras la experiencia de la Comuna de París -, y mas aun cuando la deformación castrense del fascista Antauro no le permite ver en él un medio (el viejo error bolchevique), sino un fin que se justifica en si mismo –y, lo que es peor todavía, en su variante monárquico familiesca - ?¿Cómo, si hasta la peor hez del fujimorismo- refugiada en La Razón de Wolffenson-, en su afán por cubrir bajo un manto de mierda su propia hediondez, convierte cada palabra suya en titulares sin que él, en su insaciable afán de figuración, sea capaz de hacer un deslinde con los voceros del sátrapa al que sirvió como milico y con quienes comparte su vocación seudoaristocrática?.

Merecería sarcasmo, si no desprecio, el oportunismo y la irresponsabilidad de quienes no son capaces de retener de su “marxismo" mas que una incoherente consideración “táctica” extraída de la deplorable cosecha leninista: la idea de la “autodeterminación nacional” y de las “guerras de liberación nacional” entendidas como “factor revolucionario”, idea traducida en boca de Antauro como “el nacionalismo en países desarrollados es imperialismo opresor, en países subdesarrollados y oprimidos es liberador” –o lo que es lo mismo decir, siguiendo el análisis crítico del internacionalista P. Mattick (1935), la absurda y contradictoria creencia de que si mi país (Chile o Francia, por poner dos ejemplos) ha derrotado en una guerra u oprime económicamente a otro (Perú o Alemania, por decir), resulta revolucionario en caso de una nueva guerra u conflicto de intereses económicos entre ambos contribuir a la derrota de mi propio país mediante el derrotismo o la revolución proletaria, logrado lo cual - y habiendo convertido al país vencedor (Perú, Alemania) a su vez en “imperialista” y “opresor”- lo “revolucionario” resulta unirme a mi “burguesía nacional” (chilena o francesa, en el ejemplo dado) para asegurar la derrota de ese otro u (siendo en el hasta entonces intacto sistema capitalista de importadores/exportadores “nuestro” beneficio “su” perjuicio)”oprimirlo”, lo que apenas logrado convierte automáticamente en “revolucionario” el nacionalismo de país vencido (Perú, Alemania), hasta hacía poco enemigo…y así sucesivamente, en eterno circulo vicioso (6) -. “El proletariado juega en todo ello el papel de juez de paz (nosotros diríamos de peón) entre rivales capitalistas” [Paul Mattick, Rosa Luxemburgo y Lenin, 1935].

III-LAS NECESIDADES DE LA REVOLUCIÓN.

Poco importa para los objetivos de la revolución socialista en realidad si la burguesía victoriosa está de este o aquel lado de la frontera, que el proletariado de “aquí” sea más o menos “cobrizo” que el de “allá”, haber tenido en el pasado tales o cuales fronteras, banderas o nombres, que el capitalismo estúpida o “heroicamente” defendido en los campos de batalla sea el de la “patria socialista”, el del imperialismo yanqui o el del fascismo “tahuantinsuyano”, que los incas hayan vuelto o haya llegado Michael Jackson, que se subsidie menos a los productos extranjeros para una competencia mas “leal” o que se les impongan elevados aranceles a las importaciones, que los trabajadores peruanos ganen más para que otros, en alguna parte del globo, lo hagan menos o que suceda al revés, que se compren chocolates Winter y Leche Gloria “por ser peruanos” (al menos lo suficiente como para haber financiado la reelección del dictador nikkei) o se coman tallarines de Luchetti (salvo, claro, por los pantanos de Villa): en tanto la lucha por la emancipación de los trabajadores no es una lucha por monopolios y privilegios de burguesías nacionales ni un problema “local”, sino social y que abarca a todos los países donde el capitalismo esta presente, nada de ello tiene que ver con la lucha de clases y la destrucción de las condiciones de existencia del capitalismo, pues - así se fortalezca la organización y unidad de los trabajadores en la lucha por sus demandas reivindicativas inmediatas(aumento de sueldos, seguro social, estabilidad laboral, etc.) cuando estas, por el contrario, no los enfrentan y debilitan mas (7)-, << mientras subsistan estos estados capitalistas, mientras la política mundial del imperialismo condicione y modele la vida interior y exterior de los estados, el “derecho nacional a la autodeterminación” [tal como lo ofrecen los partidarios del Estado y del Capital” tercermundistas”] nada tiene que ver con su ejercicio real, sea en guerra o en paz…En el actual clima de imperialismo no pueden haber guerras nacionales de defensa [toda guerra convencional será dirigida por capitalistas y tendrá objetivos capitalistas a diferencia de una revolución, la que –estando llevada a cabo por el proletariado, una clase apátrida - deberá tener objetivos internacionalistas.. o no ser nada], y cualquier política socialista que ignore esta precisa situación histórica y en la vorágine(actual) se deje gobernar por los aislados puntos de vista de un solo país se encuentra condenada de partida>> (Rosa Luxenburgo, Junius-Broschure).

No compartiendo entonces el nacionalismo el mismo espíritu que anima a la revolución socialista (o viceversa), lo único que queda en pie de la justificación oportunista es la valoración de los aspectos estrictamente militares de la cuestión. En efecto: algunos “marxistas” renegados apoyan al etnocacerismo aduciendo ingenuamente que, debido a la “experiencia de combate” que poseen sus militantes - en su gran mayoría sufridos ex-reclutas del ejercito peruano -, habrán de ser ellos la vanguardia que haga frente al imperialismo “yanqui”, “chileno” o “judío”.

Que los reservistas tienen experiencia de combate, resulta innegable. Pero ¿qué tipo de combate? ¿Contra quien o - lo que es mas importante - en defensa de qué? Si de capacidad de combate se trata- y quizá desde los últimos años mas todavía- los enemigos del Capital tenemos, en una perspectiva histórica y sin desmerecer el conocimiento de tecnologías confrontacionales de avanzada, tanta o mayor experiencia que el mas entorchado mariscal de las FF.AA. o que el mejor de sus comandos: muchos mayores batallas hemos librados y libramos en una guerra de clases cuyas formas concretas se suceden o dan en simultaneo, sin menoscabo de nuestra voluntad combativa desde hace centurias (a diferencia de los soldaditos arrastrados a la “sublevación etnocacerista” del 29/10/2000, los revolucionarios convencidos no desertamos nunca) y en cientos de revoluciones contra innumerables ejércitos, y hemos aprendido a recuperarnos de nuestras derrotas sacando la lección de ellas. Lo que es mas importante: poseemos el conocimiento cabal de los objetivos que orientan y animan la lucha revolucionaria , una lucha radicalmente diferente a las guerras capitalistas de “conquista” o “liberación nacional”, que no se reduce a hacer tabla rasa del proletariado convertido en carne de cañón procedente del otro lado de la frontera ni en la que se busca “desaparecer” poblaciones indefensas o masacrar campesinos insumisos – no otra es la “experiencia combativa” del mayor (EP) Antauro Humala y sus secuaces -, y cuyo arte, también distinto, tiene como protagonistas a diferentes sujetos colectivos.

Es precisamente ese conocimiento el que define el contenido de la expresión vanguardia (y no la experiencia o camaradería cuartelero/partidaria) en los escarpados terrenos de la teoría y de la praxis, lo que distingue a capitalistas de anarco–comunistas. Así pues, lo que es bueno para la guerra capitalista no lo es necesariamente para la guerra revolucionaria, y no bastan mil soldados “nacionalistas” para hacer un buen militante revolucionario: allí están Pinochet, Videla, Morales Bermúdez, Noriega o Hussein para probarlo y, mas recientemente, Chávez y Lucio Guitiérrez. Por lo demás, ¿qué puede ser mejor para la estabilidad interna del capitalismo mundial que gobiernos nacionalistas empeñados en rearmarse y garantes de un orden social rígido(del todo distinto a la “anárquica inestabilidad” precedente) con el cual los mas pobres pueden sentirse, pan y circo de por medio, identificados, y cuya retórica “imperialista” no ponga en cuestión la vocación capitalista de su política interior?. En tanto el daño por él causado a los intereses regionales del Imperio no sea mayor que los beneficios derivados de tal estabilización (es previsible el surgimiento en los países colindantes de caudillos militares u opciones de derecha como respuesta a la “amenaza peruana”), el recambio político bien puede valer la pena. Y, debiendo por necesidad un régimen así adaptarse mas temprano que tarde al actual Orden Mundial o sucumbir, ¿no es mejor que se degrade y caiga haciéndose pasar como “socialista”, para descrédito de los auténticos revolucionarios?

Concluyendo: no es suficiente- y ni si quiera absolutamente necesario- el uso del lenguaje “incendiario”, populista o - menos aun- abiertamente racista para considerar un proyecto político como revolucionario, ni lo es el temor que tal despierta entre las clases medias, la pituquería limeña (incapaz de ver en el fenómeno algo mas que una manifestación de “cholos resentidos”) y los políticos de profesión. Si algún mérito tiene Humala es el haberse atrevido a decir en voz alta y públicamente lo que muchos piensan de toda esta canalla “democrática”, incapaz de cuestionar radicalmente su propia miseria moral y de asumir su fracaso histórico(8) y carente, por lo mismo, de la autoridad moral necesaria para responder sus invectivas, mas –como palmariamente lo demuestra la aventura nazi - no todo lo que es “antidemocrático” o “popular” es “progresista” ni socialista (así haga uso de una verborrea socialistoide para legitimarse o se etiquete como “socialismo patriótico”) y esto está en ultima instancia determinado por sus objetivos, ninguno de los que propone el etnocacerismo - desde su gobierno racial/teocrático hasta la estatización “nacionalista” de la minería, servicios públicos, etc., pasando por sus constantes invocaciones a que algún general fujimontesinista (¿cuál no lo es?) le abra las puertas de Palacio como un golpe de estado (“el pueblo quiere golpe”) bajo riesgo de que, transformado en “blanco malo”, sea “fusilado en el acto”- tiene algo que ver con el socialismo ni con la lucha socialista (la reciente condecoración del “patriótico” general Graham por las FFAA de Chile debe haber dejado llorando a la rabonería “nacionalista”). Mas que una versión renovada de los reyes-filósofos platónicos (9) o de El Príncipe en versión gramciana, Antauro Humala - preservando en lo económico los fundamentos de la opresión capitalista -encarna en lo político la barbarie y estrechez mental del militar peruano metido a “caudillo” y aquel anticomunismo que es dogma de todo “cuartel de blancos”.

IV-EL TESTIMONIO HISTÓRICO.

Los oportunistas de izquierda son libres de renunciar al socialismo cuando quieran, pero les convendrían recordar lo que el testimonio de la historia tiene que decir les acerca de la trayectoria seguida por el oportunismo “nacionalista” y la tesis bolchevique del “derecho a la autodeterminación nacional”.

Dicha tesis - inaugurada con la “Declaración de los Derechos de los Pueblos de Rusia” del 02/11/1917 y portadora, como reconocía Rosa Luxemburgo, de “gran confusión dentro de las filas del socialismo” en tanto contradictoria con los llamados a la revolución mundial- fue planteada por Lenin con un doble propósito: a escala nacional, para “unir a las numerosas nacionalidades presentes en el Imperio Ruso a la causa de la revolución”; a escala mundial, para servir como un “seguro” para Rusia en caso la revolución no se extendiese al resto de Europa(como, en efecto, sucedió debido, en buena medida, a la traición socialdemócrata).

¿Cómo cumplió ambos? Dejamos en el uso de la palabra a Rosa Luxemburgo (La Revolución rusa, Berlín, 1919):

<<(A nivel nacional) dicho cálculo acabó por demostrarse equivocado. Contrariamente a las perspectivas bolcheviques, una tras otra las “naciones” liberadas se aprovecharon de la libertad apenas concedida para asumir un aposición hostil frente a la revolución rusa, aliándose en su contra con el imperialismo alemán, bajo cuya protección(sus clases burguesas y pequeño burguesas, “que habían transformado el derecho nacional de autodeterminación en un instrumento de su contra revolucionaria política de clase”,) llevaron la contrarrevolución a la misma Rusia…Es justamente aquí donde se revela el carácter utópico y pequeño burgués de esta expresión nacionalista, que en la cruda realidad de una sociedad de clases se ha transformado en instrumento de dominio de la clase burguesa. (Con ella) los bolcheviques aportaron la ideología que mas tarde utilizarían las fuerzas contra revolucionarias (y) reforzaron la posición de la burguesía, debilitando la del proletariado, (ideología que la contrarrevolución uso) no solo para estrangular la misma revolución rusa, sino también para resolver de manera contra revolucionaria toda la guerra mundial>>.

Si bien, a expensas de inmensos territorios convertidos en estados reaccionarios, consolidó el gobierno bolchevique en la forma de un capitalismo de estado que, lejos de suponer un punto de partida para la revolución mundial o una profundización del proceso revolucionario en Rusia, no tardó en convertirse en una fortaleza contraria a ambas, tampoco a escala mundial la táctica leninista demostró su acierto. Dejamos en esta oportunidad el uso de la palabra a Mattick(1935):

<<Las naciones “liberadas” acabaron formando un círculo fascista alrededor de Rusia. La Turquía “liberada” expulsó a los comunistas con las armas que Rusia misma le había proporcionado. China, apoyada en su “lucha por la libertad” por Rusia y la Tercera Internacional, sofocó su movimiento obrero de un modo que recuerda muy de cerca el de la Comuna de París. Los cadáveres de miles de obreros dan testimonio de la justa posición de Rosa Luxemburgo, la cual sostenía que el lema sobre el derecho de autodeterminación de las naciones no era mas que una “impostura pequeño - burguesa”. Hasta qué punto “la lucha por la liberación nacional” era una “lucha por la democracia” [Lenin dixit] quedó ampliamente claro luego de las aventuras nacionalistas de la Tercera Internacional en Alemania, que contribuyeron a crear las condiciones para la victoria del fascismo. Bastaron diez años de emulación con Hitler a favor del título de” verdadero nacionalismo” para transformar a los trabajadores alemanes en fascistas…>>.(10)

Todos los hechos ocurridos desde entonces confirman estas palabras, desde el asco y la vergüenza de los conflictos fronterizos entre URSS y China, China y Vietnam y Vietnam y Camboya hasta los desastrosos resultados del apoyo dado al “nacionalista” Kuomintang en la “guerra de liberación” China, al nazifascismo “víctima del imperialismo anglo-francés” en 1939 (y la subsecuente paralización de la resistencia en los territorios ocupados por los ejércitos alemanes), al campo musulmán comprendido entre Pakistán y Marruecos desde 1949 en su lucha contra el “occidente imperialista” (pronto convertida en “lucha contra el Occidente ateo y materialista” de Khomeini y en el exterminio del movimiento comunista iraní) y muchos otros “nacionalismos liberadores”- apoyo solo comparable, en la estupidez de su planteamiento y en sus nefastos efectos, al dado por EE.UU. al Talibán afgano o a Hussein en los no tan lejanos años de la Guerra Fría-. Ahora puede entenderse mejor con cuanta razón los anarquistas rusos de 1917 veían en el oportunismo “nacionalista” de los bolcheviques un abandono contrarrevolucionario de las ideas internacionalistas, con cuanto realismo rechazaron y votaron en contra del obsceno y vergonzoso “Tratado de Paz” de Brest-Litovsk de febrero 1918 con el imperialismo alemán (que suponía cederle a la reacción las ¾ partes de su producción total del hierro y acero y mas de la cuarta parte de tierras cultivadas y de su población, prácticamente atada de pies y manos ante junkers e industriales), con qué perspectiva histórica y visión de conjunto proponían entonces la sustitución del Ejército Rojo – casi tan “profesional” y vertical como cualquier otro- por la “organización espontanea de destacamentos guerrilleros en cada localidad (que) agotarían y desmoralizarían al invasor, acabándolo finalmente de la misma manera que se había destruido el ejercito de Napoleón en 1812” (Paul Avrich, Los anarquistas rusos, 1967) (11), “ejército guerrillero” cuyo núcleo fundamental serian las guerrillas que, dirigidas por el anarquista Nestor Makhno, operaban victoriosamente (y voluntariamente abastecida por los aldeanos)en el interior de Ucrania- a despecho del connubio Lenin/Hindenburg- contra los terratenientes, las tropas austro-alemanas (cuyo ingreso el Tratado de Paz facilitara), los colaboracionistas hetmanitas, los nacionalistas ucranianos de Petliura y los ejércitos “blancos” de Denikin y Wrangel, y que fuera traicioneramente arrasado por el Ejercito Rojo de Trotsky en noviembre 1920…

¿Puede afirmarse, todavía, que “hoy el socialismo es nacionalismo”(o que “quien no es nacionalista es imperialista”) cuando los hechos demuestran que, lejos de fortalecer a la clase revolucionaria contra el imperialismo, el nacionalismo - en buena medida producto suyo- la debilitó al enfrentarla en estúpidas guerras fratricidas?. Necios: eso son quienes tal cosa dicen o mecánicamente repiten.

V-CONCLUSIONES

El “etnocacerismo”, lo mismo que cualquier otra forma de nacionalismo, es incapaz de encontrar soluciones definitivas y justas a los conflictos inter-estatales y económicos que él mismo solivianta sin abandonar los estrechos márgenes del nacionalismo burgués: al esgrimir como programa máximo el slogan de “comprar peruano”, su Estado “promotor del empleo”- confrontado a aquellos que al norte y sur hacen lo propio allende las fronteras- no nos ofrece otra cosa más que mantener y preservar el viejo mundo de la mercancía y del dinero, de los que compran y de los que venden, las clases sociales, la lucha de clases de tal existencia derivada y la represión necesaria para mantenerlas “en su sitio”. No cambiando ni esto ni aquello - lo que, en principio, lo definiría como un Estado conservador- ¿donde queda el tan mentado pachacuti? En el mejor de los casos, únicamente en el cambio de “la naturaleza del Estado”, cuya totalidad de componentes ya no serian rosados ni amarillos, sino “cobrizos”, o sea (¿?) “nacionalistas” (por lo menos tanto como Nora Bruce). Ese estado totalitario y tradicionalista en tanto “tahuantinsuyano”(“¡Tahuantinsuyo sobre todo y sobre todos!”, chillan desde “Kausachum” sus mellizos de la Panaca), incluiría todo, haría todo, estaría presente en todo y sería no solo militarista, sino también imperialista, lo que –independientemente del nombre que reciba en runa-simi y la existencia de cualquier aberración histórica análoga reclamada como “socialista” - solo puede significar fascismo.

Esto no supone desconocer que también en la Unión Soviética, China y otros estados representativos del mal llamado “socialismo real” el estado lo era todo y estaba sobre todos, y ello a tal punto que algunos creen haya servido como inspiración del modelo nacionalsocialista, pero es por esto precisamente que mal haríamos en considerar tales realizaciones “socialistas”, “comunistas” o, mucho menos, “anarquistas”.

Quienes en el oportunismo de su desesperación, pereza mental o ignorancia histórica resbalan en la reduccionista falsificación de proclamar “¡El socialismo es hoy nacionalismo!” (de lo que se deriva el absurdo: “internacionalismo proletario = globalización capitalista”) en vez de “destacar y hacer valer los intereses comunes a todo el proletariado,independientemente de su nacionalidad”, deberían recordar la fundamental diferencia que existen entre las metas ultimas de este y aquel, pero- exigiéndoles probablemente ello un esfuerzo mental superior al que sus posibilidades les permiten - tendría que bastarles tomar en cuenta la tragedia y el horror que han significado para el socialismo real y el (capitalismo de estado) “realmente existente” las guerras fronterizas entre “patrias socialistas”, la resistencia al (o represión del) socialismo y de las falsificaciones social - imperialistas hechas a nombre de la “liberación” e “identidad nacional” o, para no ir tan lejos, la avidéz capitalista con la que empresas estatales procedentes de China, Corea, etc. han arribado a nuestras costas y el trato infame, carente incluso del menor respeto por sus derechos y libertades demo - burguesas, que le dan a sus esclavos asalariados. ¿Qué significa esto, si no la reconstitución de una nueva burguesía nacional “socialista”?.

Si de lo que se trata es de –no pudiendo ser ellos capaces de construir o imaginar algo mejor - hacer otro tanto, desde ya les decimos: renuncien a seguirse llamando socialistas o comunistas y no cuenten con nosotros. Seguiremos al otro lado de las barricadas, en la lucha indesmayable y a muerte contra el Estado y el Capital…así sean “nacionalistas”.

Notas:


1- Si en su variante “aristocrática” (con el penitente marques Riva-Agüero de ayer y los no manos ridículos Tudela, Trazegnies y Hernando Nieto de hoy) el pensamiento fascista expresa los intentos de cohesión de la vieja oligarquía peruana(otrora civilista y de retorno al Poder con Suluque Benavides en 1914 y con Fujimori en 1992) y su temor a perder definitivamente el control político, en su variante “popular” (con Luis A. Flores, G. Hoyos y Carlos Sayán, en la década de los 30´s) aquel encarnará <<…la desesperación de la pequeña burguesía pugnando por reacomodarse a las cambiantes condiciones socioeconómicas y políticas del Perú de entonces>>[J. I. López Soria, El Pensamiento Fascista(1930-1945), Mosca Azul Edit., Lima, 1981], temerosa más de toda posibilidad insurreccional (ajena tanto al sectario PCP de Ravines como al mas tarde apologeta del “Stalin peruano” Prado Ugarteche y de Velasco) que del populismo fascista del “Jefe Máximo” aprista y, en todo caso, presta a servirle de muro de contención. De allí que sus seguidores recibiesen el respaldo de intelectuales de las clases medias tales como Raul Ferrero, Alayza Grundy, V.A. Belaunde(a) “Ayax”, J. Del Busto, Felipe Sassone, Carlos Miro-Quesada Laos(a)”Garrotin” y de otros “ilustres” ancestros de nuestros demócratas actuales y la protección y apoyo de los ricachos de Oeschle, Berckemeyer and co., International Petroleum Company, Editorial “Inca”, Banco Alemán, etc., lo mismo que el respaldo de Benavides y la promoción de “El Comercio” y “La Prensa”, deseosos todos ellos de frenar las aspiraciones y esperanzas populares en tanto” influenciadas” por ideas “ateas, antipatrióticas y extranjerizantes” y “enemigas de la familia, la propiedad privada y la democracia” o, por lo menos, de canalizarlas en un sentido capitalista. Queda fuera de toda duda que, llegado el momento, la burguesía nacional, sus FF.AA. y sus partidos políticos preferirán mil veces apostar por el fascista Antauro Humala, su rechazo del comunismo “extranjerizante” y “eurocentrista” y su ambicioso nepotismo cuartelario antes que permitir cualquier atisbo de revolución popular.[subir]

2- Allá la derrota de un intento revolucionario y el fiasco socialdemócrata(sumados a seis millones de obreros en paro forzoso y la devaluación monetaria derivada de la guerra) envalentona a los reaccionarios, que temen dejar pasar su oportunidad histórica y - usando un leguaje seudosocialista - se hacen de los votos suficientes para establecer alianzas, tomar el poder y establecer su dictadura; acá la muy “patriótica” gorilada egresada de la Escuela de las Américas, las intrigas de la CIA y el boicot empresarial pretextan un “peligro comunista” mas aparente que real para dar un golpe de estado y hacer otro tanto, o bien lo hacen mediante un “independiente”. [subir]

3- A su entender la civilización -a la que identificaba con el capitalismo- se encontraba por necesidad basada en la propiedad privada de los medios de producción. Esto- dicho sea de paso- a despecho de lo escrito por Hayek en su Camino de Servidumbre (1944), cuando el fascismo ha poco derrotado se había convertido ya en un incomodo lastre del que convenía renegar y cuya inspiración convenía atribuirle, poco convincentemente, al “socialismo” staliniano/socialdemócrata, no del todo carente de responsabilidad en todo ello pero “solo” en tanto igualmente contra revolucionario.[subir]

4- Sin animo de negarla (ahí esta el imperialismo Inca, Bartolomé Herrera, Riva-Agüero, Velasco, Fujimori y “Ollanta” para confirmarla), hay que denunciar lo que tiene esta de invención seudohistórica cuidadosamente expurgada de componentes libertarios, mal llamados “democráticos”. De allí que su apelación a la “raza cobriza” y a sus heroicos hombres providenciales en lucha contra los “traidores vende-patria chilenizados”(y no contra la burguesía) se parezca tanto - y le haga también el juego - a la delirante versión conservadora del puñado de jinetes españoles conquistando un Imperio de millones de hombres que vivían en perfecta armonía y unión “socialista”(¿!), a la paranoia de aquellos “marxistas” que atribuían a la CIA su propia incapacidad para alimentar la subjetividad revolucionaria del proletariado “cholo” o- en ultima instancia - a la catolicasnería atribuyéndole al “divino cerebro central” (y no a la evolución natural) la creación de la “compleja” e “inteligente” naturaleza.¡Como si tales dificultades, complejidades y paradojas históricas no demostraran exactamente lo contrario! Pero algún día se escribirá la historia de los ayllus y comunidades libres y en relaciones de complementariedad, de los que hoy casi solo se conoce la historia de sus miserias bajo el Estado (incaico, colonial, republicano), y de sus resistencias - pronto ahogadas en sangre - a los ejércitos pierolistas, caceristas, belaundistas y velasquistas del Perú y sus homónimos de Chile, Ecuador y el resto del mundo. [subir]

5- ….Y por la deificación de Cáceres y Velasco, sucedáneo de las marchas de los camisas negras de la U.R. (y de la deificación de Sánchez Cerro) en los 30´s, y de los algo mas prosaicos operativos psicosociales del SINAMOS velaquista en los 70´s y del SIN fujimorista de los 90´s. [subir]

6- De hecho, esa fue la praxis leninista/troskista/stalinista desde un comienzo: opuestos durante la Primera Guerra Mundial a la participación rusa en ella (Trotsky, en su Historia de la Revolución Rusa, se burla del apoyo de Kropotkin a la “defensa nacional” contra Alemania), como casi todos los anarquistas, los bolcheviques consolidaron ente 1919-1923 la dictadura de su partido a expensas de la revolución y la purga de aquellos, organizando la “defensa nacional” soviética y el rearme de la Alemania derrotada y socialdemócrata (Tratado de Rapallo,16/04/1921) para, a partir de 1925 y en virtud de la progresiva aproximación germana al “Occidente capitalista”, repudiar de manera creciente su “imperialismo”…¡y aproximarse ellos mismo a Francia e Inglaterra (situación que, agudizada por la verborrea antibolchevique de Hitler, se extendió hasta la firma del Pacto germano-soviético del 23/08/1939 con miras a la repartija de Polonia)!. Puro oportunismo y, finalmente nacional - imperialismo, como se verá. [subir]

7- Esto no significa una invitación al estoicismo y al suicidio que supondría resignarse, en las actuales circunstancias, a dejar pasar la posibilidad de agenciarse ciertos ingresos o evitar ser despedidos como resultado de las privatizaciones, pero –dado lo incierto y precario de semejantes “oportunidades”, su infrecuencia y el escaso numero de sus beneficiarios aun en el propio país - sí una invitación a la resistencia. El que uno opte por la indigna y mezquina supervivencia o por la lucha anticapitalista distingue al liberal/conservador del revolucionario. [subir]

8- Antauro Humala no es, ni de lejos, el primero en llamar “putrefacta” a la clase política y dirigente de este país, pero - procediendo de una institución “tutelar” como es el EP y siendo la suya una opción inequívocamente de derecha - sí el primero al que la prensa burguesa le da tal cobertura televisiva y radial. Distinto seria el caso si cuestionase el orden capitalista; entonces, la periodistiquería se cuidaría muy bien de incurrir en “apología del terrorismo”. La anarquía, en cambio, tiene sus propias maneras y medios de llegar al pueblo. [subir]

9- Algunos izquierdistas creen honestamente ver en este pintoresco personaje de farándula dominical al “guardián filósofo” de Platón (“yo sí creo en la democracia, en la que figura en La República de Platón”, ha dicho en algún lugar) y en “sus” reservistas un sucedáneo de los PC´s de antaño, de lo cual derivaría el carácter “comunista” de su sistema. Nada más equivocado. Dejando de lado lo poco que parece interesarle a Antauro la sacrificada y ascética vida de aquel, sin bienes propios ni mujer libremente elegida(y esta ni siquiera exclusiva, sino compartida con los demás guardianes), dicho “comunismo” jerárquico - válido solo para la clase rectora(que podría así despreocuparse de los asuntos relativos a la propiedad y la familia)y no para el resto de la sociedad - suponía la existencia y preservación de una clase dominante cuyas cualidades debían de transmitirse hereditariamente y de una gran mayoría desposeída de todo poder político pero “virtuosa y satisfecha por los beneficios recibidos del Estado”. Tal vez esta monstruosidad le recuerde a algunos el mal llamado “comunismo soviético”(en verdad, solo un capitalismo de estado unipartidista), pero no tiene nada que ver - y resulta casi punto por punto OPUESTA- a la concepción que desde Babeuf, Bakunin y Marx se han dado del comunismo como proyecto moderno(e incluso como “comunismo primitivo”), sin clases dirigentes y con el máximo posible de libertad, y de una vanguardia entendida (en palabras de Rubel) como “el partido invisible del saber real antes que como el dudoso saber de un partido real”. De nada sirve que se pretenda enmascarar tal contradicción llamando a esto “eurocentrista” o apelando a la “sumisión atávica”, “mentalidad andina” e “identidad autoritaria” de los peruanos, vulgar proyección de una realidad cuartelaria: o se está por el Estado, la Propiedad y la “dinastia” Humala o se esta contra ellos - por el comunismo y la anarquía. [subir]

10- La reaccionaria ideología “nacionalista” de los círculos dirigentes soviéticos infectó el discurso de los PC´s occidentales aun en los aspectos mas inverosímiles. Wilhelm Reich (La Revolución Sexual, 1936), el famoso freudo-marxista perseguido por los nazis, los stalinistas y el FBI- y muerto en prisión en 1957- cita el siguiente fragmento de L´Humanite, vocero del partido “comunista”, del 31/10/1935:<< Los comunistas quieren luchar en defensa de la familia francesa. Han roto, de una vez por todas, con la vieja tradición burguesa- individualista y anárquica- que hace de la esterilización un ideal. Quieren heredar un país fuerte, una raza numerosa. El ejemplo de la Unión Soviética les indica el camino. Pero es preciso, desde ahora mismo, emplear los medios eficaces para la salvación de la raza.>> Paul Vaillant-Coutirier.
<< Así piensa - escribe Reich - un “comunista” que rivaliza con los nazis en lo tocante a teorías racistas y al incentivo de las familias numerosas. La publicación de tal artículo en un órgano socialista es una verdadera catástrofe. La lucha es desigual: los fascistas conocen mucho mejor de estas cosas.>> ¿Una anticipada advertencia para los oportunistas de “Patria Roja” cuando proponen el “respeto y protección a la patria sobre cualquier interés subalterno, convencidos que el amor a la naturaleza y nuestra RAZA guían y fortifican nuestro espíritu” (B. Castillo, Vanguardia N°02, 01-04)? [subir]

11- “Los anarco - comunistas proclaman el Terror y la lucha guerrillera en dos frentes [interno, contra los zaristas, y externo]” (Aleksandr Ge, comité ejecutivo del Soviet Central, 23/02/1918). O, como planificaban los anarco-sindicalistas de Golos-Truda (18/03/1918): “Mantenerse, resistir. No rendirse. Luchar. Extender sin pausa la situación de guerra de guerrillas aquí, allá y por todas partes. Avanzar. O, al retroceder, destruir. Atormentar, agotar cebarse sobre el enemigo”. Algo no muy distinto de lo que escribían Bakunin y Marx cuando sugerían al proletariado - siguiendo el ejemplo de la Comuna- “suprimir el ejército permanente, sustituyéndolo por (un )pueblo en armas” que, previniéndose contra los traicioneros llamados a la “conciliación” de los demócratas pequeño-burgueses, se opusiese al restablecimiento de las antiguas FF.AA./ policiales o, recompuestas estas, mantuviese su autonomía (“ con su jefe y su propio estado mayor elegido por ellos mismos, que están a las ordenes no del poder publico sino de consejos municipales revolucionarios establecidos por los obreros”).Algo muy distinto de la “tutela” ofrecida por la cachaquería de todos los tiempos…[subir]

 

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