EL NACIONALISMO NO HA SIDO, NI
ES NI PODRÁ SER NUNCA REVOLUCIONARIO |
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¿FASCISTAS (“etnocaceristas”,
“tahuantinsuyanos”, “neoderechistas”, “izquierdistas
patrióticos y democráticos”, “jóvenes
arios”, “marxistas-leninistas”) o ANARQUISTAS
(internacionalistas)? |
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I-¿QUÉ ES EL FASCISMO?
El fascismo es la cara de susto que muestra el capitalismo cuando
la revolución lo amenaza, ha dicho alguien. Salvando lo
simplista de la definición, esta resulta cierta en lo fundamental:
en su invocación a la “cooperación”
entre capital y trabajo, a la
final “armonía de clases” tan diferentes (y
con intereses tan irreductiblemente antagónicos) como la
burguesía y el proletariado, a la primacía de un
Estado “popular” corporativo y planificador (considerando
por el Marx post-comuna, en coincidencia con Bakunin, como una
“chifladura”, una “inepcia” que dejar
de lado), a la veneración del caudillo o “héroe”
carismático (con frecuencia no mas que un charlatán
diestro en el genocidio de poblaciones indefensas), a la exaltación
romántica de lo “épico” y de las “virtudes”
guerreras (que, comenzando por el desuso del cerebro, suelen acabar
conformando secuestradores al paso, asesinos de perros patiatados
o maridos pateaesposas y “picaflores”) y al irracionalismo
mítico, “milenarista” o escatológico
- y, tras todo aquel “deslumbrante” tinglado, en su
apertura a la corrupción, los sobornos y los chantajes
que en la debilidad o ausencia de una objetiva e independiente
fiscalización tales regímenes por lo común
cobijan, como diez años de fujimorismo (y mucho mas de
dictadura del dinero) se han encargado de demostrárnoslo-,
el fascismo resulta la ultima carta de la baraja política
que, ante la dispersión generada por el capitalismo competitivo
y la vocación monopólica del “imperialismo
transnacional” –por una parte- y la amenaza que para
la sociedad burguesía y sus beneficiarios efectivos o potenciales
representa -por otra- el anárquico desgobierno de las multitudes
insurrectas y el amplio abanico de posibilidades liberadoras y
auto-organizativas que tales conllevan, suelen jugarse aquellos
sectores sociales(pequeña o gran burguesía industrial
“nacional”, pequeña “etno-burguesía”
migrante, la vieja oligarquía terrateniente heredera de
la “república aristocrática”, los sectores
más autoritarios de la burguesía financiera agrupada
en la CONFIEP –pasada de cuy de por medio- y sus mesnadas
fujimoristas (1), ex-stalisnistas
desesperados por no haberse calzado aún banda ministerial
alguna, pitucos sin jale, milicos de mierda) efectiva o previsiblemente
prescindibles de los planes de la gran burguesía no obstante
su carácter retardatario y arribista para así poder
preservar y perpetuar lo que al ejercicio de su dominio le resulta
intangible y fundamental: el arriba y el abajo (Estado),
el que paga y el que cobra (trabajo asalariado), el que compra
y el que (sé) vende (mundo del dinero y de la mercancía),
en suma, las cadenas de mando y obediencia, opresión y
servidumbre que –independientemente de cuales sean los sujetos
que las conformen- configuran la sociedad de clases.
Poco importa que para conseguirlo estos reaccionarios deban
hacer masacrar al pueblo indócil que, echando por tierra
toda aquella institucionalidad que pesa sobre sus hombros de ciudadano
(=consumidor inducido y contribuyente involuntario), intenta erguirse
tras siglos de miseria y dolor; así sucedió en la
Alemania hitleriana y en la Italia de Mussolini, en la España
de Franco, el Portugal de Salazar y el Chile de Pinochet, con
las singularidades de cada caso (2):
en todos estos casos lo prioritario resultaba conjurar y contener,
mediante una solución por necesidad autoritaria, “inconstitucional”
y “antidemocrático”, el “peligro”
de una “penetración comunista”, ya bastante
mermada, dicho de paso, por la acción misma de la socialdemocracia
reformista-parlamentaria y los PC´s estalinistas. No es
por ello casual encontrar - para escándalo y vergüenza
de los Salazar, Ghersi, Vargas Llosa y Ñaupari de toda
laya- a Von Mises agradeciéndole al fascismo haber salvado
la “civilización” (3)
europea de la “barbarie” socialista (1927), a los
Chigago boys de Friedman asesorando a Pinochet o a los mismos
Ghersi, Salazar y Boloña fungiendo de abogados del fujimorasco
y sus “libertades” : para unos y otros la bestia negra
a combatir no fue nunca el fascismo (no más, al menos,
que lo que éste tiene de redistributivo -“populista”
o en cuanto afecta sus intereses económicos), sino los
enemigos de orden, los ingobernables y su desgobierno-
no aquel que en el “libre mercado” supone exoneraciones
tributarias o la posibilidad de concertar precios ante la inerme
población (esto es, la dictadura del capital),
sino, insistimos, aquella anarquía preñada
de un futuro sin amos ni esclavos asalariados, sin Gobiernos ni
Dinero.
II-RECONOCIENDO AL ENEMIGO
Dicho todo esto, nos es mas fácil ahora reconocer en
el etnocacerismo una ideología fascista.
Su recurso a la (cuidadosamente expurgada de componentes libertarios)
“tradición autoritaria” (4)
y a la “épica” (ya no hispana, como en Riva-Agüero,
sino “incaica”)de las soldadescas, su belicismo revanchista
(¿qué pensaran los mapuches de semejantes cantinfladas?),
su exaltada “defensa de lo nacional” o, mas bien,
de lo burgués nacional (“no
somos clasistas”, “defenderemos la industria nacional”,
“consuma productos peruanos”), su demagogia retórica
racista (racista salvo cuando se trata de buscar maridos para
las hermanas o hacerla de brichero) y antisemita (la
“Primera Dama” es judía, así que hablar
contra los judíos les resulta políticamente rentable)
orientada a captar el interés de los migrantes y discriminados
sin empleo, su chauvinismo primariosamente antichileno y antiecuatoriano(
en sustitución de la “Asociación Antiasiática”
de la V.R. sanchezcerrista), su uso de uniformados cuerpos paramilitares
que- preservando el desprecio que siente el cachaco peruano
por la “insuficiente” competencia represora del tombo
–no dudan en entrar en conflicto con la policía o
con los asustadizos charlatanes de Patria Roja ( que, por cierto,
también proclaman “democracia y patriotismo”)
cuando de pelearse los aplausos y el dinero de los cocaleros y
“padrinos” se trata, canalizando así el desfogue
de ciertos hipertensos, su concepto excluyente de “nacionalidad”
(ya no el señorial oligárquico de Riva–Agüero
o Tudela, signado por características propias de la vieja
aristocracia desplazada y la burguesía financiera enconchada
con ella, sino el señorial “incaico” propio
de una pequeña burguesía provinciana y migrante
que, intoxicada en los cuarteles con la ideología autoritaria
- burguesa o “patriotera” necesaria para garantizar
una adecuada represión de los “despreciables”
civiles, “universitarios maricas” y “terroristas
extranjerizantes”, trata de legitimar ideológicamente
su avidez de privilegios y justificar su “destino histórico”-,
su risible moralidad “espartana” (“¡menos
plata para congresistas, más para el ejército!”),
su oportunista milenarismo sincrético o “chicha”
(mitos del Inkarri o del Pachacuti en sustitución
del fundamentalismo católico rivagüereño),
pero sobre todo sus llamados al “orden” social frente
al “desgobierno democrático - liberal”
de la “putrefacta república criolla”
y sus promesas de redención colectiva y “grandeza
nacional” vinculadas al advenimiento de un estado semi-corporativo
que, frenando la impune depredación de nuestros recursos
por el “imperialismo chileno”, “judío”
o “norteamericano”, regule la explotación
del trabajo por el Capital y “concilie” los intereses
de la burguesía/proletariado, sustituyendo la lucha de
clases por el circo racial - chauvinista (5)
y el pan que (según el mussoliniano grito “¡Todo
en el estado, nada fuera del estado, nada contra el estado!”)
habríamos de comer todos como mansas palomas de sus manos(Panorama,16/05/04)
manchadas de sangre campesina en Humalíes y Acobamba definen
claramente como tal el “pensamiento” y la actuación
del Sr, Antauro Humala.
¿Cómo explicarnos, entonces, el apoyo que a su
proyecto le otorgan ciertos sectores otrora de izquierda y feroces
antivelasquistas?
Algunos de ellos, lo mismo que el PC alemán de los 20´s
respecto de los nazis (y en razón a la traición
de los Ebert y Noskes de todo tiempo y lugar), creen ver en él
la única posibilidad de resistencia al imperialismo yanqui
y su Nuevo Orden Mundial. “No será marxista ni
socialista – admiten - pero es revolucionario”,
y se restregan las manos creyendo estar utilizándolo “astutamente”
para abrirle posibilidades a la revolución.Cuándo
y bajo qué formas vaya a darse esta es algo que en ultima
instancia difícilmente podemos prever, pero de seguro no
será apoyando a un fascista (y todo fascista es, en principio,
pro-capitalista) que ya anuncia sin titubeos su vocación
por mantener y fortalecer a la burguesía nacional
y por fusilar “desestabilizadores antipatriotas”
como aceleraremos la materialización de una revolución
internacionalista, la única posible: si
el objetivo del socialismo es – como ha sido siempre - la
libertad e igualdad que los Estados y el capitalismo imposibilitan,
¿cómo alcanzarlo fortaleciendo un Estado - aquella
“junta administrativa de los negocios comunes de la
burguesía” cuyo poder significa “la
violencia organizada de una clase para la opresión de la
otra”- y en las posibilidades de cuyo uso por parte
del proletariado nacional organizado para la
creación de una sociedad sin clases sociales y, por lo
tanto, ya no necesitada de Estado alguno (esto es, anarquista),
sostenidas aun en el Manifiesto de 1848, dejase de creer
su autor tras la experiencia de la Comuna de París -, y
mas aun cuando la deformación castrense del fascista Antauro
no le permite ver en él un medio (el viejo error
bolchevique), sino un fin que se justifica en si mismo
–y, lo que es peor todavía, en su variante monárquico
familiesca - ?¿Cómo, si hasta la peor hez del fujimorismo-
refugiada en La Razón de Wolffenson-, en su afán
por cubrir bajo un manto de mierda su propia hediondez, convierte
cada palabra suya en titulares sin que él, en su insaciable
afán de figuración, sea capaz de hacer un deslinde
con los voceros del sátrapa al que sirvió como milico
y con quienes comparte su vocación seudoaristocrática?.
Merecería sarcasmo, si no desprecio, el oportunismo y
la irresponsabilidad de quienes no son capaces de retener de su
“marxismo" mas que una incoherente consideración
“táctica” extraída de la deplorable
cosecha leninista: la idea de la “autodeterminación
nacional” y de las “guerras de liberación
nacional” entendidas como “factor revolucionario”,
idea traducida en boca de Antauro como “el nacionalismo
en países desarrollados es imperialismo opresor, en países
subdesarrollados y oprimidos es liberador” –o
lo que es lo mismo decir, siguiendo el análisis crítico
del internacionalista P. Mattick (1935), la absurda y contradictoria
creencia de que si mi país (Chile o Francia, por poner
dos ejemplos) ha derrotado en una guerra u oprime económicamente
a otro (Perú o Alemania, por decir), resulta revolucionario
en caso de una nueva guerra u conflicto de intereses económicos
entre ambos contribuir a la derrota de mi propio país mediante
el derrotismo o la revolución proletaria, logrado
lo cual - y habiendo convertido al país vencedor (Perú,
Alemania) a su vez en “imperialista” y “opresor”-
lo “revolucionario” resulta unirme a mi “burguesía
nacional” (chilena o francesa, en el ejemplo dado) para
asegurar la derrota de ese otro u (siendo en el hasta entonces
intacto sistema capitalista de importadores/exportadores “nuestro”
beneficio “su” perjuicio)”oprimirlo”,
lo que apenas logrado convierte automáticamente en “revolucionario”
el nacionalismo de país vencido (Perú,
Alemania), hasta hacía poco enemigo…y así
sucesivamente, en eterno circulo vicioso (6)
-. “El proletariado juega en todo ello el papel de juez
de paz (nosotros diríamos de peón) entre
rivales capitalistas” [Paul Mattick, Rosa Luxemburgo
y Lenin, 1935].
III-LAS NECESIDADES DE LA REVOLUCIÓN.
Poco importa para los objetivos de la revolución socialista
en realidad si la burguesía victoriosa está de este
o aquel lado de la frontera, que el proletariado de “aquí”
sea más o menos “cobrizo” que el de “allá”,
haber tenido en el pasado tales o cuales fronteras, banderas o
nombres, que el capitalismo estúpida o
“heroicamente” defendido en los campos de batalla
sea el de la “patria socialista”, el del imperialismo
yanqui o el del fascismo “tahuantinsuyano”, que los
incas hayan vuelto o haya llegado Michael Jackson, que se subsidie
menos a los productos extranjeros para una competencia mas “leal”
o que se les impongan elevados aranceles a las importaciones,
que los trabajadores peruanos ganen más para que otros,
en alguna parte del globo, lo hagan menos o que suceda al revés,
que se compren chocolates Winter y Leche Gloria “por ser
peruanos” (al menos lo suficiente como para haber financiado
la reelección del dictador nikkei) o se coman tallarines
de Luchetti (salvo, claro, por los pantanos de Villa): en tanto
la lucha por la emancipación de los trabajadores no es
una lucha por monopolios y privilegios de burguesías nacionales
ni un problema “local”, sino social
y que abarca a todos los países donde
el capitalismo esta presente, nada de ello tiene que ver con la
lucha de clases y la destrucción de las condiciones de
existencia del capitalismo, pues - así se fortalezca la
organización y unidad de los trabajadores en la lucha por
sus demandas reivindicativas inmediatas(aumento de sueldos, seguro
social, estabilidad laboral, etc.) cuando estas, por el contrario,
no los enfrentan y debilitan mas (7)-,
<< mientras subsistan estos estados capitalistas, mientras
la política mundial del imperialismo condicione y modele
la vida interior y exterior de los estados, el “derecho
nacional a la autodeterminación” [tal como lo
ofrecen los partidarios del Estado y del Capital” tercermundistas”]
nada tiene que ver con su ejercicio real, sea en guerra
o en paz…En el actual clima de imperialismo no pueden haber
guerras nacionales de defensa [toda guerra convencional
será dirigida por capitalistas y tendrá objetivos
capitalistas a diferencia de una revolución, la
que –estando llevada a cabo por el proletariado, una clase
apátrida - deberá tener objetivos internacionalistas..
o no ser nada], y cualquier política socialista que ignore
esta precisa situación histórica y en la vorágine(actual)
se deje gobernar por los aislados puntos de vista de un solo país
se encuentra condenada de partida>> (Rosa Luxenburgo, Junius-Broschure).
No compartiendo entonces el nacionalismo el mismo espíritu
que anima a la revolución socialista (o viceversa),
lo único que queda en pie de la justificación oportunista
es la valoración de los aspectos estrictamente militares
de la cuestión. En efecto: algunos “marxistas”
renegados apoyan al etnocacerismo aduciendo ingenuamente
que, debido a la “experiencia de combate” que poseen
sus militantes - en su gran mayoría sufridos ex-reclutas
del ejercito peruano -, habrán de ser ellos la vanguardia
que haga frente al imperialismo “yanqui”, “chileno”
o “judío”.
Que los reservistas tienen experiencia de combate, resulta innegable.
Pero ¿qué tipo de combate? ¿Contra quien
o - lo que es mas importante - en defensa de qué? Si de
capacidad de combate se trata- y quizá desde los últimos
años mas todavía- los enemigos del Capital tenemos,
en una perspectiva histórica y sin desmerecer el conocimiento
de tecnologías confrontacionales de avanzada, tanta o mayor
experiencia que el mas entorchado mariscal de las FF.AA. o que
el mejor de sus comandos: muchos mayores batallas hemos
librados y libramos en una guerra de clases cuyas formas concretas
se suceden o dan en simultaneo, sin menoscabo de nuestra voluntad
combativa desde hace centurias (a diferencia de los soldaditos
arrastrados a la “sublevación etnocacerista”
del 29/10/2000, los revolucionarios convencidos no desertamos
nunca) y en cientos de revoluciones contra innumerables ejércitos,
y hemos aprendido a recuperarnos de nuestras derrotas sacando
la lección de ellas. Lo que es mas importante: poseemos
el conocimiento cabal de los objetivos que orientan y animan la
lucha revolucionaria , una lucha radicalmente diferente
a las guerras capitalistas de “conquista” o “liberación
nacional”, que no se reduce a hacer tabla rasa del proletariado
convertido en carne de cañón procedente del otro
lado de la frontera ni en la que se busca “desaparecer”
poblaciones indefensas o masacrar campesinos insumisos –
no otra es la “experiencia combativa” del mayor (EP)
Antauro Humala y sus secuaces -, y cuyo arte, también
distinto, tiene como protagonistas a diferentes sujetos colectivos.
Es precisamente ese conocimiento el que define el contenido de
la expresión vanguardia (y no la experiencia o
camaradería cuartelero/partidaria) en los escarpados terrenos
de la teoría y de la praxis, lo que distingue a capitalistas
de anarco–comunistas. Así pues, lo que es bueno para
la guerra capitalista no lo es necesariamente para la guerra revolucionaria,
y no bastan mil soldados “nacionalistas” para hacer
un buen militante revolucionario: allí están Pinochet,
Videla, Morales Bermúdez, Noriega o Hussein para probarlo
y, mas recientemente, Chávez y Lucio Guitiérrez.
Por lo demás, ¿qué puede ser mejor para la
estabilidad interna del capitalismo mundial que gobiernos nacionalistas
empeñados en rearmarse y garantes de un orden social rígido(del
todo distinto a la “anárquica inestabilidad”
precedente) con el cual los mas pobres pueden sentirse, pan y
circo de por medio, identificados, y cuya retórica “imperialista”
no ponga en cuestión la vocación capitalista de
su política interior?. En tanto el daño por él
causado a los intereses regionales del Imperio no sea mayor que
los beneficios derivados de tal estabilización (es previsible
el surgimiento en los países colindantes de caudillos militares
u opciones de derecha como respuesta a la “amenaza peruana”),
el recambio político bien puede valer la pena. Y, debiendo
por necesidad un régimen así adaptarse mas temprano
que tarde al actual Orden Mundial o sucumbir, ¿no
es mejor que se degrade y caiga haciéndose pasar como “socialista”,
para descrédito de los auténticos revolucionarios?
Concluyendo: no es suficiente- y ni si quiera absolutamente
necesario- el uso del lenguaje “incendiario”, populista
o - menos aun- abiertamente racista para considerar un proyecto
político como revolucionario, ni lo es el temor que tal
despierta entre las clases medias, la pituquería limeña
(incapaz de ver en el fenómeno algo mas que una manifestación
de “cholos resentidos”) y los políticos
de profesión. Si algún mérito tiene Humala
es el haberse atrevido a decir en voz alta y públicamente
lo que muchos piensan de toda esta canalla “democrática”,
incapaz de cuestionar radicalmente su propia miseria moral y de
asumir su fracaso histórico(8)
y carente, por lo mismo, de la autoridad moral necesaria para
responder sus invectivas, mas –como palmariamente lo demuestra
la aventura nazi - no todo lo que es “antidemocrático”
o “popular” es “progresista” ni socialista
(así haga uso de una verborrea socialistoide para legitimarse
o se etiquete como “socialismo patriótico”)
y esto está en ultima instancia determinado por sus objetivos,
ninguno de los que propone el etnocacerismo - desde su gobierno
racial/teocrático hasta la estatización “nacionalista”
de la minería, servicios públicos, etc., pasando
por sus constantes invocaciones a que algún general fujimontesinista
(¿cuál no lo es?) le abra las puertas de Palacio
como un golpe de estado (“el pueblo quiere golpe”)
bajo riesgo de que, transformado en “blanco malo”,
sea “fusilado en el acto”- tiene algo que
ver con el socialismo ni con la lucha socialista (la reciente
condecoración del “patriótico”
general Graham por las FFAA de Chile debe haber dejado llorando
a la rabonería “nacionalista”). Mas que una
versión renovada de los reyes-filósofos platónicos
(9) o de El Príncipe
en versión gramciana, Antauro Humala - preservando en lo
económico los fundamentos de la opresión capitalista
-encarna en lo político la barbarie y estrechez mental
del militar peruano metido a “caudillo” y aquel anticomunismo
que es dogma de todo “cuartel de blancos”.
IV-EL TESTIMONIO HISTÓRICO.
Los oportunistas de izquierda son libres de renunciar al socialismo
cuando quieran, pero les convendrían recordar lo que el
testimonio de la historia tiene que decir les acerca de la trayectoria
seguida por el oportunismo “nacionalista” y la tesis
bolchevique del “derecho a la autodeterminación
nacional”.
Dicha tesis - inaugurada con la “Declaración de
los Derechos de los Pueblos de Rusia” del 02/11/1917 y portadora,
como reconocía Rosa Luxemburgo, de “gran confusión
dentro de las filas del socialismo” en tanto contradictoria
con los llamados a la revolución mundial- fue planteada
por Lenin con un doble propósito: a escala nacional, para
“unir a las numerosas nacionalidades presentes en el Imperio
Ruso a la causa de la revolución”; a escala mundial,
para servir como un “seguro” para Rusia en caso la
revolución no se extendiese al resto de Europa(como, en
efecto, sucedió debido, en buena medida, a la traición
socialdemócrata).
¿Cómo cumplió ambos? Dejamos
en el uso de la palabra a Rosa Luxemburgo (La Revolución
rusa, Berlín, 1919):
<<(A nivel nacional) dicho cálculo
acabó por demostrarse equivocado. Contrariamente a las
perspectivas bolcheviques, una tras otra las “naciones”
liberadas se aprovecharon de la libertad apenas concedida para
asumir un aposición hostil frente a la revolución
rusa, aliándose en su contra con el imperialismo alemán,
bajo cuya protección(sus clases burguesas y pequeño
burguesas, “que habían transformado el derecho
nacional de autodeterminación en un instrumento de su
contra revolucionaria política de clase”,) llevaron
la contrarrevolución a la misma Rusia…Es justamente
aquí donde se revela el carácter utópico
y pequeño burgués de esta expresión nacionalista,
que en la cruda realidad de una sociedad de clases se ha transformado
en instrumento de dominio de la clase burguesa. (Con ella) los
bolcheviques aportaron la ideología que mas tarde utilizarían
las fuerzas contra revolucionarias (y) reforzaron la posición
de la burguesía, debilitando la del proletariado, (ideología
que la contrarrevolución uso) no solo para estrangular
la misma revolución rusa, sino también para resolver
de manera contra revolucionaria toda la guerra mundial>>.
Si bien, a expensas de inmensos territorios convertidos en estados
reaccionarios, consolidó el gobierno bolchevique en la
forma de un capitalismo de estado que, lejos de suponer un punto
de partida para la revolución mundial o una profundización
del proceso revolucionario en Rusia, no tardó en convertirse
en una fortaleza contraria a ambas, tampoco a escala mundial la
táctica leninista demostró su acierto. Dejamos en
esta oportunidad el uso de la palabra a Mattick(1935):
<<Las naciones “liberadas”
acabaron formando un círculo fascista alrededor de Rusia.
La Turquía “liberada” expulsó a los
comunistas con las armas que Rusia misma le había proporcionado.
China, apoyada en su “lucha por la libertad” por Rusia
y la Tercera Internacional, sofocó su movimiento obrero
de un modo que recuerda muy de cerca el de la Comuna de París.
Los cadáveres de miles de obreros dan testimonio de la
justa posición de Rosa Luxemburgo, la cual sostenía
que el lema sobre el derecho de autodeterminación de las
naciones no era mas que una “impostura pequeño -
burguesa”. Hasta qué punto “la lucha por la
liberación nacional” era una “lucha por la
democracia” [Lenin dixit] quedó ampliamente claro
luego de las aventuras nacionalistas de la Tercera Internacional
en Alemania, que contribuyeron a crear las condiciones para la
victoria del fascismo. Bastaron diez años de emulación
con Hitler a favor del título de” verdadero nacionalismo”
para transformar a los trabajadores alemanes en fascistas…>>.(10)
Todos los hechos ocurridos desde entonces confirman estas palabras,
desde el asco y la vergüenza de los conflictos fronterizos
entre URSS y China, China y Vietnam y Vietnam y Camboya hasta
los desastrosos resultados del apoyo dado al “nacionalista”
Kuomintang en la “guerra de liberación”
China, al nazifascismo “víctima del imperialismo
anglo-francés” en 1939 (y la subsecuente paralización
de la resistencia en los territorios ocupados por los ejércitos
alemanes), al campo musulmán comprendido entre Pakistán
y Marruecos desde 1949 en su lucha contra el “occidente
imperialista” (pronto convertida en “lucha contra
el Occidente ateo y materialista” de Khomeini y en el exterminio
del movimiento comunista iraní) y muchos otros “nacionalismos
liberadores”- apoyo solo comparable, en la estupidez de
su planteamiento y en sus nefastos efectos, al dado por EE.UU.
al Talibán afgano o a Hussein en los no tan lejanos años
de la Guerra Fría-. Ahora puede entenderse mejor con cuanta
razón los anarquistas rusos de 1917 veían en el
oportunismo “nacionalista” de los bolcheviques un
abandono contrarrevolucionario de las ideas internacionalistas,
con cuanto realismo rechazaron y votaron en contra del obsceno
y vergonzoso “Tratado de Paz” de Brest-Litovsk de
febrero 1918 con el imperialismo alemán (que suponía
cederle a la reacción las ¾ partes de su producción
total del hierro y acero y mas de la cuarta parte de tierras cultivadas
y de su población, prácticamente atada de pies y
manos ante junkers e industriales), con qué perspectiva
histórica y visión de conjunto proponían
entonces la sustitución del Ejército Rojo –
casi tan “profesional” y vertical como cualquier otro-
por la “organización espontanea de destacamentos
guerrilleros en cada localidad (que) agotarían y desmoralizarían
al invasor, acabándolo finalmente de la misma manera que
se había destruido el ejercito de Napoleón en 1812”
(Paul Avrich, Los anarquistas rusos, 1967) (11),
“ejército guerrillero” cuyo núcleo fundamental
serian las guerrillas que, dirigidas por el anarquista Nestor
Makhno, operaban victoriosamente (y voluntariamente abastecida
por los aldeanos)en el interior de Ucrania- a despecho del connubio
Lenin/Hindenburg- contra los terratenientes, las tropas austro-alemanas
(cuyo ingreso el Tratado de Paz facilitara), los colaboracionistas
hetmanitas, los nacionalistas ucranianos de
Petliura y los ejércitos “blancos” de Denikin
y Wrangel, y que fuera traicioneramente arrasado por el Ejercito
Rojo de Trotsky en noviembre 1920…
¿Puede afirmarse, todavía, que “hoy
el socialismo es nacionalismo”(o que “quien
no es nacionalista es imperialista”) cuando los hechos
demuestran que, lejos de fortalecer a la clase revolucionaria
contra el imperialismo, el nacionalismo - en buena medida producto
suyo- la debilitó al enfrentarla en estúpidas guerras
fratricidas?. Necios: eso son quienes tal cosa dicen o mecánicamente
repiten.
V-CONCLUSIONES
El “etnocacerismo”, lo mismo que cualquier otra
forma de nacionalismo, es incapaz de encontrar
soluciones definitivas y justas a los conflictos inter-estatales
y económicos que él mismo solivianta sin abandonar
los estrechos márgenes del nacionalismo burgués:
al esgrimir como programa máximo el slogan de “comprar
peruano”, su Estado “promotor del empleo”-
confrontado a aquellos que al norte y sur hacen lo propio allende
las fronteras- no nos ofrece otra cosa más que mantener
y preservar el viejo mundo de la mercancía y del dinero,
de los que compran y de los que venden, las clases sociales, la
lucha de clases de tal existencia derivada y la represión
necesaria para mantenerlas “en su sitio”. No cambiando
ni esto ni aquello - lo que, en principio, lo definiría
como un Estado conservador- ¿donde queda el tan mentado
pachacuti? En el mejor de los casos, únicamente
en el cambio de “la naturaleza del Estado”, cuya totalidad
de componentes ya no serian rosados ni amarillos, sino “cobrizos”,
o sea (¿?) “nacionalistas” (por lo
menos tanto como Nora Bruce). Ese estado totalitario y tradicionalista
en tanto “tahuantinsuyano”(“¡Tahuantinsuyo
sobre todo y sobre todos!”, chillan desde “Kausachum”
sus mellizos de la Panaca), incluiría todo, haría
todo, estaría presente en todo y sería no solo militarista,
sino también imperialista, lo que –independientemente
del nombre que reciba en runa-simi y la existencia de
cualquier aberración histórica análoga reclamada
como “socialista” - solo puede significar fascismo.
Esto no supone desconocer que también en la Unión
Soviética, China y otros estados representativos del mal
llamado “socialismo real” el estado lo era todo y
estaba sobre todos, y ello a tal punto que algunos creen haya
servido como inspiración del modelo nacionalsocialista,
pero es por esto precisamente que mal haríamos en considerar
tales realizaciones “socialistas”, “comunistas”
o, mucho menos, “anarquistas”.
Quienes en el oportunismo de su desesperación, pereza
mental o ignorancia histórica resbalan en la reduccionista
falsificación de proclamar “¡El socialismo
es hoy nacionalismo!” (de lo que se deriva el absurdo:
“internacionalismo proletario = globalización capitalista”)
en vez de “destacar y hacer valer los intereses
comunes a todo el proletariado,independientemente de su nacionalidad”,
deberían recordar la fundamental diferencia que existen
entre las metas ultimas de este y aquel, pero- exigiéndoles
probablemente ello un esfuerzo mental superior al que sus posibilidades
les permiten - tendría que bastarles tomar en cuenta la
tragedia y el horror que han significado para el socialismo real
y el (capitalismo de estado) “realmente existente”
las guerras fronterizas entre “patrias socialistas”,
la resistencia al (o represión del) socialismo y de las
falsificaciones social - imperialistas hechas a nombre de la “liberación”
e “identidad nacional” o, para no ir tan lejos, la
avidéz capitalista con la que empresas estatales procedentes
de China, Corea, etc. han arribado a nuestras costas y el trato
infame, carente incluso del menor respeto por sus derechos
y libertades demo - burguesas, que le dan a sus esclavos
asalariados. ¿Qué significa esto, si no la reconstitución
de una nueva burguesía nacional “socialista”?.
Si de lo que se trata es de –no pudiendo ser ellos capaces
de construir o imaginar algo mejor - hacer otro tanto, desde ya
les decimos: renuncien a seguirse llamando socialistas o comunistas
y no cuenten con nosotros. Seguiremos al otro lado de las barricadas,
en la lucha indesmayable y a muerte contra el Estado y el Capital…así
sean “nacionalistas”.
Notas:
1- Si en su variante “aristocrática”
(con el penitente marques Riva-Agüero de ayer y los no manos
ridículos Tudela, Trazegnies y Hernando Nieto de hoy) el
pensamiento fascista expresa los intentos de cohesión de
la vieja oligarquía peruana(otrora civilista y de retorno
al Poder con Suluque Benavides en 1914 y con Fujimori en 1992)
y su temor a perder definitivamente el control político,
en su variante “popular” (con Luis A. Flores, G. Hoyos
y Carlos Sayán, en la década de los 30´s)
aquel encarnará <<…la desesperación
de la pequeña burguesía pugnando por reacomodarse
a las cambiantes condiciones socioeconómicas y políticas
del Perú de entonces>>[J. I. López Soria,
El Pensamiento Fascista(1930-1945), Mosca Azul Edit., Lima, 1981],
temerosa más de toda posibilidad insurreccional (ajena
tanto al sectario PCP de Ravines como al mas tarde apologeta del
“Stalin peruano” Prado Ugarteche y de Velasco) que
del populismo fascista del “Jefe Máximo” aprista
y, en todo caso, presta a servirle de muro de contención.
De allí que sus seguidores recibiesen el respaldo de intelectuales
de las clases medias tales como Raul Ferrero, Alayza Grundy, V.A.
Belaunde(a) “Ayax”, J. Del Busto, Felipe Sassone,
Carlos Miro-Quesada Laos(a)”Garrotin” y de otros “ilustres”
ancestros de nuestros demócratas actuales y la protección
y apoyo de los ricachos de Oeschle, Berckemeyer and co., International
Petroleum Company, Editorial “Inca”, Banco Alemán,
etc., lo mismo que el respaldo de Benavides y la promoción
de “El Comercio” y “La Prensa”, deseosos
todos ellos de frenar las aspiraciones y esperanzas populares
en tanto” influenciadas” por ideas “ateas, antipatrióticas
y extranjerizantes” y “enemigas de la familia, la
propiedad privada y la democracia” o, por lo menos, de canalizarlas
en un sentido capitalista. Queda fuera de toda duda que, llegado
el momento, la burguesía nacional, sus FF.AA. y sus partidos
políticos preferirán mil veces apostar por el fascista
Antauro Humala, su rechazo del comunismo “extranjerizante”
y “eurocentrista” y su ambicioso nepotismo cuartelario
antes que permitir cualquier atisbo de revolución popular.[subir]
2- Allá la derrota de un intento revolucionario
y el fiasco socialdemócrata(sumados a seis millones de
obreros en paro forzoso y la devaluación monetaria derivada
de la guerra) envalentona a los reaccionarios, que temen dejar
pasar su oportunidad histórica y - usando un leguaje seudosocialista
- se hacen de los votos suficientes para establecer alianzas,
tomar el poder y establecer su dictadura; acá la muy “patriótica”
gorilada egresada de la Escuela de las Américas, las intrigas
de la CIA y el boicot empresarial pretextan un “peligro
comunista” mas aparente que real para dar un golpe de estado
y hacer otro tanto, o bien lo hacen mediante un “independiente”.
[subir]
3- A su entender la civilización -a la
que identificaba con el capitalismo- se encontraba por necesidad
basada en la propiedad privada de los medios de producción.
Esto- dicho sea de paso- a despecho de lo escrito por Hayek en
su Camino de Servidumbre (1944), cuando el fascismo ha poco derrotado
se había convertido ya en un incomodo lastre del que convenía
renegar y cuya inspiración convenía atribuirle,
poco convincentemente, al “socialismo” staliniano/socialdemócrata,
no del todo carente de responsabilidad en todo ello pero “solo”
en tanto igualmente contra revolucionario.[subir]
4- Sin animo de negarla (ahí esta el
imperialismo Inca, Bartolomé Herrera, Riva-Agüero,
Velasco, Fujimori y “Ollanta” para confirmarla), hay
que denunciar lo que tiene esta de invención seudohistórica
cuidadosamente expurgada de componentes libertarios, mal llamados
“democráticos”. De allí que su apelación
a la “raza cobriza” y a sus heroicos hombres providenciales
en lucha contra los “traidores vende-patria chilenizados”(y
no contra la burguesía) se parezca tanto - y le haga también
el juego - a la delirante versión conservadora del puñado
de jinetes españoles conquistando un Imperio de millones
de hombres que vivían en perfecta armonía y unión
“socialista”(¿!), a la paranoia de aquellos
“marxistas” que atribuían a la CIA su propia
incapacidad para alimentar la subjetividad revolucionaria del
proletariado “cholo” o- en ultima instancia - a la
catolicasnería atribuyéndole al “divino cerebro
central” (y no a la evolución natural) la creación
de la “compleja” e “inteligente” naturaleza.¡Como
si tales dificultades, complejidades y paradojas históricas
no demostraran exactamente lo contrario! Pero algún día
se escribirá la historia de los ayllus y comunidades libres
y en relaciones de complementariedad, de los que hoy casi solo
se conoce la historia de sus miserias bajo el Estado (incaico,
colonial, republicano), y de sus resistencias - pronto ahogadas
en sangre - a los ejércitos pierolistas, caceristas, belaundistas
y velasquistas del Perú y sus homónimos de Chile,
Ecuador y el resto del mundo. [subir]
5- ….Y por la deificación de Cáceres
y Velasco, sucedáneo de las marchas de los camisas negras
de la U.R. (y de la deificación de Sánchez Cerro)
en los 30´s, y de los algo mas prosaicos operativos psicosociales
del SINAMOS velaquista en los 70´s y del SIN fujimorista
de los 90´s. [subir]
6- De hecho, esa fue la praxis leninista/troskista/stalinista
desde un comienzo: opuestos durante la Primera Guerra Mundial
a la participación rusa en ella (Trotsky, en su Historia
de la Revolución Rusa, se burla del apoyo de Kropotkin
a la “defensa nacional” contra Alemania), como casi
todos los anarquistas, los bolcheviques consolidaron ente 1919-1923
la dictadura de su partido a expensas de la revolución
y la purga de aquellos, organizando la “defensa nacional”
soviética y el rearme de la Alemania derrotada y socialdemócrata
(Tratado de Rapallo,16/04/1921) para, a partir de 1925 y en virtud
de la progresiva aproximación germana al “Occidente
capitalista”, repudiar de manera creciente su “imperialismo”…¡y
aproximarse ellos mismo a Francia e Inglaterra (situación
que, agudizada por la verborrea antibolchevique de Hitler, se
extendió hasta la firma del Pacto germano-soviético
del 23/08/1939 con miras a la repartija de Polonia)!. Puro oportunismo
y, finalmente nacional - imperialismo, como se verá. [subir]
7- Esto no significa una invitación al
estoicismo y al suicidio que supondría resignarse, en las
actuales circunstancias, a dejar pasar la posibilidad de agenciarse
ciertos ingresos o evitar ser despedidos como resultado de las
privatizaciones, pero –dado lo incierto y precario de semejantes
“oportunidades”, su infrecuencia y el escaso numero
de sus beneficiarios aun en el propio país - sí
una invitación a la resistencia. El que uno opte por la
indigna y mezquina supervivencia o por la lucha anticapitalista
distingue al liberal/conservador del revolucionario. [subir]
8- Antauro Humala no es, ni de lejos, el primero
en llamar “putrefacta” a la clase política
y dirigente de este país, pero - procediendo de una institución
“tutelar” como es el EP y siendo la suya una opción
inequívocamente de derecha - sí el primero al que
la prensa burguesa le da tal cobertura televisiva y radial. Distinto
seria el caso si cuestionase el orden capitalista; entonces, la
periodistiquería se cuidaría muy bien de incurrir
en “apología del terrorismo”. La anarquía,
en cambio, tiene sus propias maneras y medios de llegar al pueblo.
[subir]
9- Algunos izquierdistas creen honestamente
ver en este pintoresco personaje de farándula dominical
al “guardián filósofo” de Platón
(“yo sí creo en la democracia, en la que figura en
La República de Platón”, ha dicho en algún
lugar) y en “sus” reservistas un sucedáneo
de los PC´s de antaño, de lo cual derivaría
el carácter “comunista” de su sistema. Nada
más equivocado. Dejando de lado lo poco que parece interesarle
a Antauro la sacrificada y ascética vida de aquel, sin
bienes propios ni mujer libremente elegida(y esta ni siquiera
exclusiva, sino compartida con los demás guardianes), dicho
“comunismo” jerárquico - válido solo
para la clase rectora(que podría así despreocuparse
de los asuntos relativos a la propiedad y la familia)y no para
el resto de la sociedad - suponía la existencia y preservación
de una clase dominante cuyas cualidades debían de transmitirse
hereditariamente y de una gran mayoría desposeída
de todo poder político pero “virtuosa y satisfecha
por los beneficios recibidos del Estado”. Tal vez esta monstruosidad
le recuerde a algunos el mal llamado “comunismo soviético”(en
verdad, solo un capitalismo de estado unipartidista), pero no
tiene nada que ver - y resulta casi punto por punto OPUESTA- a
la concepción que desde Babeuf, Bakunin y Marx se han dado
del comunismo como proyecto moderno(e incluso como “comunismo
primitivo”), sin clases dirigentes y con el máximo
posible de libertad, y de una vanguardia entendida (en palabras
de Rubel) como “el partido invisible del saber real antes
que como el dudoso saber de un partido real”. De nada sirve
que se pretenda enmascarar tal contradicción llamando a
esto “eurocentrista” o apelando a la “sumisión
atávica”, “mentalidad andina” e “identidad
autoritaria” de los peruanos, vulgar proyección de
una realidad cuartelaria: o se está por el Estado, la Propiedad
y la “dinastia” Humala o se esta contra ellos - por
el comunismo y la anarquía. [subir]
10- La reaccionaria ideología “nacionalista”
de los círculos dirigentes soviéticos infectó
el discurso de los PC´s occidentales aun en los aspectos
mas inverosímiles. Wilhelm Reich (La Revolución
Sexual, 1936), el famoso freudo-marxista perseguido por los nazis,
los stalinistas y el FBI- y muerto en prisión en 1957-
cita el siguiente fragmento de L´Humanite, vocero del partido
“comunista”, del 31/10/1935:<< Los comunistas
quieren luchar en defensa de la familia francesa. Han roto, de
una vez por todas, con la vieja tradición burguesa- individualista
y anárquica- que hace de la esterilización un ideal.
Quieren heredar un país fuerte, una raza numerosa. El ejemplo
de la Unión Soviética les indica el camino. Pero
es preciso, desde ahora mismo, emplear los medios eficaces para
la salvación de la raza.>> Paul Vaillant-Coutirier.
<< Así piensa - escribe Reich - un “comunista”
que rivaliza con los nazis en lo tocante a teorías racistas
y al incentivo de las familias numerosas. La publicación
de tal artículo en un órgano socialista es una verdadera
catástrofe. La lucha es desigual: los fascistas conocen
mucho mejor de estas cosas.>> ¿Una anticipada advertencia
para los oportunistas de “Patria Roja” cuando proponen
el “respeto y protección a la patria sobre cualquier
interés subalterno, convencidos que el amor a la naturaleza
y nuestra RAZA guían y fortifican nuestro espíritu”
(B. Castillo, Vanguardia N°02, 01-04)? [subir]
11- “Los anarco - comunistas proclaman
el Terror y la lucha guerrillera en dos frentes [interno, contra
los zaristas, y externo]” (Aleksandr Ge, comité ejecutivo
del Soviet Central, 23/02/1918). O, como planificaban los anarco-sindicalistas
de Golos-Truda (18/03/1918): “Mantenerse, resistir. No rendirse.
Luchar. Extender sin pausa la situación de guerra de guerrillas
aquí, allá y por todas partes. Avanzar. O, al retroceder,
destruir. Atormentar, agotar cebarse sobre el enemigo”.
Algo no muy distinto de lo que escribían Bakunin y Marx
cuando sugerían al proletariado - siguiendo el ejemplo
de la Comuna- “suprimir el ejército permanente, sustituyéndolo
por (un )pueblo en armas” que, previniéndose contra
los traicioneros llamados a la “conciliación”
de los demócratas pequeño-burgueses, se opusiese
al restablecimiento de las antiguas FF.AA./ policiales o, recompuestas
estas, mantuviese su autonomía (“ con su jefe y su
propio estado mayor elegido por ellos mismos, que están
a las ordenes no del poder publico sino de consejos municipales
revolucionarios establecidos por los obreros”).Algo muy
distinto de la “tutela” ofrecida por la cachaquería
de todos los tiempos…[subir]
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